La Fiscalía suiza ha ordenado este viernes la detención preventiva por riesgo de fuga de Jacques Moretti, uno de los dueños del bar discoteca Le Constellation de la estación suiza de esquí de Crans Montana. El establecimiento se incendió durante una fiesta donde cientos de personas celebraban el inicio del 2026. Las llamas se cobraron la vida de 40 personas y dejaron más de un centenar de heridos.
El hombre fue arrestado al término de una audiencia convocada dentro de la investigación penal abierta tras la tragedia. Su esposa y copropietaria del local nocturno, Jessica Moretti, sí que pudo abandonar la sede judicial, en cuyo exterior esperaban numerosos periodistas. «Mis pensamientos van constantemente dirigidos hacia las víctimas. Es una tragedia inimaginable, esto ocurrió en nuestro establecimiento y quiero disculparme», declaró.
La Fiscalía consideró que existía un riesgo de fuga de la pareja, por lo que optó por la detención de Jacques Moretti. Él y su esposa son investigados por posibles delitos de homicidio por negligencia, incendio por negligencia y lesiones corporales por negligencia.
Las autoridades suizas confirmaron que el establecimiento no había pasado ninguna revisión de seguridad, auditoría o control oficial en los últimos cinco años. Así lo reconoció este martes Nicolas Feraud, el alcalde del municipio, durante una rueda de prensa para informar sobre los avances en la investigación del caso.
Feraud afirmó que la ausencia de inspecciones durante cinco años ya ha sido comunicada al gobierno cantonal. «Lo lamentamos. Se lo debemos a las familias y aceptaremos la responsabilidad», señaló el regidor, insistiendo en la necesidad de actuar con «total transparencia». Además, el Ayuntamiento ha abierto una investigación interna para esclarecer por qué no se realizaron los controles previstos y ha anunciado una auditoría completa de todos los locales de la zona para reforzar las inspecciones y evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
El incendio, muy violento, se originó aproximadamente a las 01.30 horas de la madrugada por causas que se están investigando, durante la fiesta de año nuevo que se celebraba en el bar. La principal hipótesis es la de un accidente provocado posiblemente por pirotecnia. El local se distribuía en dos pisos: un bar en la planta principal y una discoteca en el sótano. Según dos francesas que se encontraban en el lugar, la fiesta era en la parte subterránea y las llamas se originaron a raíz de bengalas o velas colocadas en una botella de champán.
Las mujeres relataron a la cadena francesa BFMTV que un camarero estaba cargando a una compañera sobre los hombros mientras sostenía una botella con «velas de cumpleaños». «Una de ellas (las velas o bengalas) se acercó demasiado al techo, que se incendió. En cuestión de segundos, todo el techo estaba en llamas. Todo era de madera», relató una de las testigos.