El Barça presentará una propuesta de renovación a Andreas Christensen una vez finalice el mercado de invierno. El central danés, de 29 años, termina contrato el próximo 30 de junio y el club quiere tener un gesto con un futbolista muy valorado internamente, tal y como ya apuntamos a finales de diciembre, cuando Joan Laporta dejó entrever su intención de mover ficha por el defensa.

El objetivo de Christensen es seguir pero la propuesta del club apunta a estar por debajo de su actual contrato. El danés llegó al club en el verano de 2022 con la carta de libertad, tras soportar fuertes presiones del Chelsea para que renovara su contrato. Incluso estuvo cerca de firmar por el Barça dos años antes, pero finalmente cumplió su palabra y acabó aterrizando en el Camp Nou con un contrato de cuatro temporadas. Haber quedado libre fue clave para lograr un contrato más alto de la propuesta que recibirá ahora.

Las lesiones condicionan un central de rendimiento inmediato

Desde su llegada, Christensen se ha mostrado como un central de rendimiento inmediato pero con una tendencia preocupante a sufrir lesiones. Excepto la temporada 2022/23, en la que fue una pieza decisiva en el Barça de Xavi, ha tenido que lidiar con un carruel de lesiones: Tendón de Aquiles, espalda, bíceps femoral y ahora rodilla.

Durante el pasado verano, el Barça llegó a valorar la posibilidad de abrirle la puerta, en el contexto de las necesidades económicas del club. Sin embargo, ni Christensen quiso marcharse ni el cuerpo técnico presionó para facilitar su salida, conscientes de que se trata de un futbolista muy apreciado a nivel deportivo. Deco avisó que seguramente saldría un central pero en lugar de Christensen el que terminó salinedo, contra pronóstico, fue Iñigo Martínez.

La situación actual, no obstante, añade incertidumbre a su futuro. El central se perderá casi con total seguridad lo que resta de temporada debido a su grave lesión de rodilla, y su contrato expira en apenas unos meses. En el club son conscientes de que se trata de un caso complejo, ya que Christensen sigue siendo un central con mucho caché en el mercado. Por ello, la posibilidad de una renovación está sobre la mesa, siempre y cuando se puedan pactar unas condiciones económicas diferentes a las actuales.

Por ahora, la idea existe y el escenario está abierto. El desenlace dependerá de la evolución de su recuperación, de la situación financiera del club y de la voluntad de ambas partes de seguir juntos más allá del próximo verano.