Carlos Alcaraz y Jannik Sinner llevaron este sábado su rivalidad al distendido terreno de una exhibición millonaria que, según la Gazzetta dello Sport, les proporcionó a cada uno dos millones de euros. Los 15.000 espectadores que pagaron cantidades desorbitadas para presenciar el bolo en el Inspire Arena de Incheón, cerca de Seúl, la capital de Corea del Sur, se lo pasaron en grande en un partido que tuvo un primer set enfocado al espectáculo y un segundo más propio de una competición oficial. Los dos los ganó Alcaraz, que se impuso por 7-5 y 7-6 (6) en 1h48. “Nos lo hemos pasado muy bien. La energía y el apoyo que hemos recibido aquí ha sido una locura. Estoy muy agradecido por eso y porque me han tratado como en casa. Jannik, acabamos el año jugando y empezamos este igual. Espero que esta temporada sea tan buena como la anterior. Te deseo lo mejor en Australia”, dijo el vencedor.
La relación especial que mantienen los dos grandes dominadores del tenis no defraudó, aunque para los dos no fue fácil desenvolverse en unas condiciones desconocidas, propias de épocas pretéritas. Porque el encuentro se disputó sobre una superficie sintética de vinilo o PVC, similar a la que se utiliza, por ejemplo, en los partidos de bádminton, un deporte que se practica bastante en Corea. Así que todo iba muy rápido, más tratándose de dos pegadores como el español y el italiano, que se tomaron un poco a chufla los primeros compases. En lugar de tratar de superarse y lanzar golpes a los huecos, se tiraban el uno al otro bolas colocadas para alargar los puntos y dar un poco de espectáculo (hubo un intercambio larguísimo de reveses cruzados, por ejemplo), aunque de vez en cuando sacaban el mazo para soltarse un poco. En esa tesitura, y tras haber salvado algunos puntos de break, Carlos le rompió el servicio a Jannik y se adelantó en el marcador.
Carlos Alcaraz et Jannik Sinner s’amusent à jouer le plus court-croisé possible.
Le tout premier revers de Carlitos (à 9 secondes), qui amène le début du jeu, est somptueux. 👌pic.twitter.com/Zqy3bEOsO4
— Tennis Legend (@TennisLegende) January 10, 2026
El segundo parcial fue diferente, más serio, también por parte de Sinner, aunque el italiano le dejó jugar un punto a un jovencísimo espectador que se lo ganó a Alcaraz con un derechazo a la línea. Bromas aparte, el de San Cándido intentó igualar y anduvo cerca de conseguirlo. Incluso tuvo un tanto de set en el desempate final, pero ni su rival ni él parecían dispuestos a pasar tres horas sobre una posta rara a una semana del inicio del Open de Australia (18 de enero al 1 de febrero), donde solo se enfrentarían en una hipotética, aunque podría decirse que previsible, final.
Ambos viajaron inmediatamente después del partido con destino a Melbourne, donde se entrenarán este mismo domingo. El número uno del mundo lo hará desde las 6:45 hora española; el dos, a partir de las 05:00. En Corea se lo pasaron en grande antes y durante su amistoso enfrentamiento. Sin haber jugado ninguno de los dos torneos previos, en la capital de Victoria se acabará el compadreo. Allí calentarán con partidos más serios ante Alex de Miñaur y Felix Auger-Aliassime, respectivamente, los días 15 y 16, antes de afrontar el primer major de la temporada. El murciano buscará un primer título con el que completar el Grand Slam de carrera, y el de San Cándido, el tercero consecutivo.
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