El muralista Tomás Gutiérrez Ortiz, conocido artísticamente como Tometomy, continúa dejando su huella en distintos puntos de la comarca con un lenguaje propio que combina tradición, arte urbano y una fuerte conexión con el territorio. Formado en Bellas Artes, su acercamiento al muralismo llegó tras trasladarse desde un entorno rural del centro de España hasta la ciudad de Valencia, donde descubrió las posibilidades de diálogo entre la pintura y la arquitectura en el espacio público.
Su trabajo más reciente puede contemplarse en Tomelloso, en la carretera CM-3102, a la altura de la conocida popularmente como la “frontera” entre Socuéllamos y Tomelloso, en la zona de la Venta el Borrucho. En este enclave, Tometomy ha realizado un mural titulado “Terquear”, una obra que representa a dos personajes inmersos en una discusión, reflejando de forma visual y directa el significado coloquial del término.
Las figuras retratadas no resultarán desconocidas para muchos vecinos, ya que los modelos utilizados han sido dos jóvenes socuellaminos, Alonso y Jaramillo, amigos del artista y vinculados también al ámbito creativo, en su caso a través de la música. Esta cercanía con la gente y con el entorno es una constante en la obra del muralista.
El universo artístico de Tomás Gutiérrez Ortiz bebe del costumbrismo y de la investigación de relatos populares, con un marcado interés por lo extraño y lo misterioso desde una óptica cercana y popular. La Mancha, su lugar de origen, ocupa un papel fundamental en su imaginario, que reinterpreta la tradición rural desde una mirada contemporánea, alejándose de los referentes más habituales como Don Quijote para construir nuevas narrativas visuales.
En lo formal, su estilo se caracteriza por una pintura figurativa y muy gestual, en la que el ritmo y la sugerencia invitan al espectador a completar la escena. Trabaja principalmente con pintura plástica, aunque en algunas obras incorpora materiales reflectantes. El pincel plano es su herramienta principal y el llamado azul manchego se ha convertido en una seña de identidad cromática de su trabajo.
Las obras de Tometomy pueden disfrutarse en distintos municipios de la comarca, como Tomelloso, Argamasilla, Pedro Muñoz o Alcázar de San Juan, consolidando su presencia como uno de los muralistas más reconocibles del panorama artístico local y regional.













