Tan pronto como a 9 de enero, una de las mayores superestrellas del mundo ha publicado su single de regreso. Bruno Mars no ha madrugado tanto como Bad Bunny en 2025, pero casi. ‘I Just Might‘ ha sido, para quien esto escribe, una decepción mayúscula: un single en modo piloto automático, más adormilado, conformista y edulcorado que clásico, especialmente en sus estrofas.
La misma semana, Stephen Sanchez, igualmente especializado en el sonido de décadas remotas, en su caso más bien los 50 y los 60, ha publicado un sencillo mucho más adictivo. También es retro, tampoco inventa la rueda, pero al menos su target no parece una película de animación para niños de 5 años.
‘Sweet Love’ es una canción saltarina, deudora del sonido Motown, que como todo el catálogo de Stephen Sanchez, versa sobre la importancia del «amor» en nuestras vidas, sobre no renunciar a él tras el trabajo que cuesta encontrarlo. Nuestra Canción del Día para este sábado, producida por Öscar Gorres, remite a los años 60, resultando una opción natural para todos aquellos que esta Navidad se engancharan a villancicos que proceden de los 60, como los de Phil Spector, o los rememoran, como los de Mariah Carey, y los echan de menos.
El tema presenta un vídeo colorido, lleno de vestidos de aquella época, y gente bailando que de hecho la vivió. Son, según los créditos, los abuelos Sánchez: Fred Sanchez y Linda Sanchez.
El sucesor del único disco hasta la fecha de Stephen Sanchez, ha de estar en camino 3 años después de aquel ‘Angel Face‘.