Alejandro Arribas y Víctor Alonso sabían desde hace un mes que los derechos federativos del Cartagena quedarían bloqueados. El presidente y el director general tenían … conocimiento de que varios exfutbolistas de temporadas anteriores habían denunciado impagos a primeros de diciembre y que el sindicato AFE procedería este mes a impedir al club acometer fichajes hasta solventar esa situación.
Arribas y Alonso no podían hacer nada para evitarlo, puesto que el acuerdo de compraventa estaba cerrado pero incompleto por la falta de la auditoría y su firma ante notario. Ahora, a falta de la oficialidad en todos los estamentos y registros, el exfutbolista aseguró ayer que en los «próximos días» acometerán ese pago para que el entrenador Javi Rey pueda reforzar la plantilla en este mercado invernal. Arribas no precisó nombres ni cantidades denunciadas ante la AFE, pero las denuncias atienden a jugadores de la temporada pasada que en su momento no recurrieron al sindicato y al menos un caso de la plantilla del curso 2023-24.
Al margen de esa cuestión, la nueva propiedad también debe ponerse al día con trabajadores de la cantera, jugadores del filial y del primer equipo. El cobro de la nómina de diciembre se solapó con el proceso de compraventa cerrado el 2 de enero y el acceso a las cuentas bancarias. Esto se resolverá «en breve».
Al margen de ello, hay que asumir pagos pendientes con decenas de proveedores que acumulan «meses, y algunos incluso un año» sin cobrar. Directamente Víctor Alonso se refirió a la empresa de seguridad Horus, que acumula numerosas facturas sin cobrar desde la temporada pasada y en el partido contra el Torremolinos amagó con no montar el despliegue de vigilantes de seguridad en el campo, algo imprescindible para el desarrollo del partido.
Para todas esas pequeñas y medianas empresas hay ya algunas conversaciones en marcha y el compromiso de pagar facturas de ahora en adelante y acordar «calendarios de pago accesibles para que mantengan los servicios». El director general abrió la puerta a meter la tijera y reducir los gastos. «En muchos casos limitaremos esos servicios pero tenemos que cerrar unos calendarios accesibles. Creo que la inmensa mayoría tiene predisposición porque son gente que llevan meses sin cobrar. No vamos a permitir que sigan sin cobrar, pero lo tienen que hacer accesible. El primer paso es mirarnos a los ojos, mirarnos a la cara y llegar a esos acuerdos», dijo Alonso.