Clint Eastwood es una leyenda del cine que, a sus noventa y cinco años, no ha pensado en jubilarse. Ya en 2024 protagonizó y dirigió «Jurado número 2», un thriller envuelto en un misterioso caso judicial, y recientemente ha estado implicado en otro rodaje. Su actividad es incesante al frente de su propia productora, de igual modo que su vida sentimental está repleta de conquistas femeninas. Padre de ocho hijos con distintas mujeres todavía alardea de estar dispuesto, si eso sucede, a tener alguna otra aventura amorosa. Así afronta el nuevo año, optimista y en buena forma física, como si todavía fuera el justiciero de tantas películas de acción, como aquellas que rodara en suelo español, las tierras de Almería.

Clint Eastwood implantó en tales filmes un nuevo concepto del «western» cinematográfico. Quien fuera un maestro del género, John Wayne, se negó a trabajar con él, aduciendo que aquel tenía una visión distinta a la suya. Sergio Leone, el creador del llamado «spaghetti western», dirigió a Eastwood en varias producciones simulando que las Tabernas almerienses eran un poblado del Oeste americano. Diríase que formaron un tándem muy compenetrado. Pero no fue así. Apenas hablaban salvo lo indispensable durante el rodaje y luego, ni se dirigían la palabra. Inefable Clint, que ha mantenido siempre una idiosincrasia muy particular. Un dato anecdótico a tener en cuenta con respecto a su personalidad es que al nacer ¡pesó cerca de seis kilos!

Sólo dos matrimonios y muchas amantes

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Clint Eastwood y Maggie Johnson

La primera de sus dos esposas se llamaba Maggie Johnson, que era modelo. El matrimonio tuvo lugar en 1953 y acabó en 1987. Tuvieron un hijo, Kyle, hoy con cincuenta y siete años, quien estudió en una escuela de cine, participó en películas con su padre, pero se cansó para luego dedicarse a la música en calidad de bajista de jazz, asimismo, compositor, que firmó bandas sonoras de películas tales como «Gran Torino», «Mystic River» y «Million Dollar Baby», tres taquilleras películas de su progenitor.

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Kyle Eastwood

Kyle no fue el único hijo de aquella pareja. Clint y Maggie fueron también padres de Alison, ahora con cincuenta y tres años, quien siendo niña, ya aparecía en películas de su padre, la última fue «La mula». Es diseñadora de ropa. Acerca del autor de sus días comenta que es poco hablador, como muchos de sus personajes en la pantalla.

Clint Eastwood ya fue padre mucho antes de estar casado. Su primogénita se llama Laurey Murray, de setenta y un años, por tanto, nacida en 1954, cuando el actor todavía no era popular. Pero resulta que él ignoró el nacimiento de esa niña y se supo que fue dada por su madre en adopción a una familia de Seattle ajena al actor. Muchos años después es cuando Laurey conoció a su padre y mantuvo desde entonces la relación que antes no existía, al punto de que acompañó a Clint en una edición de los Óscar y después, en 2018, en el estreno de «La mula», donde coincidió con sus desconocidos hermanos.

En 1964 (recuérdese que Eastwood estaba por entonces casado con Maggie Johnson) vino al mundo Kimber Lynn, la hija que el actor tuvo con la bailarina Roxanne Tunis. Pareja que duró bastante, entre 1959 y 1973. Kimber es maquilladora, pero también apareció en algunas películas de su padre. Tunis murió a los 93 años.

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En 1986 nació Scott, fruto de las relaciones de Clint con la azafata Jacelyn Reeves. Admirador de su padre, trató de emularlo, aunque este no lo ayudó lo suficiente, lo que lo obligó a esforzarse. Tomó parte en el rodaje de «Gran Torino». Enamoradizo también, tuvo la mala fortuna de perder a una de sus novias en un accidente de coche acaecido en 2014.

La sexta fue otra niña que le aportó la antes citada azafata, a la que inscribieron con el nombre de Kathryn en 1988, muy guapa y fue elegida Miss Globo en 2005. Actriz ocasional con su padre y después guionista de películas de terror.

Y vamos con la hija que hacía el número siete de los retoños de Eastwood, Francesca, de treinta y dos años en la actualidad, de madre británica, la actriz Frances Fisher. También muy atractiva y fue elegida Miss Globo en 2013, que ha seguido la profesión de sus padres. Cerramos el capítulo de hijos con Morgan, nacida hace veintinueve años de su segundo y último matrimonio con Dina Ruiz. Con esta presentadora de noticias en televisión se casó Eastwood en 1996. Ella lo entrevistó y él se encandiló con ella. Duraron juntos hasta 2004. Morgan ha trabajado delante y detrás de las cámaras.

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Clint Eastwood y Dina Ruiz

Esas mujeres citadas digamos que son las «oficiales» en la biografía amorosa de Clint Eastwood, porque ha tenido infinidad de romances de esos que carecen de datos interesantes; digamos fugaces. Hay uno, el sostenido con la actriz de «Titanic», la inglesa, citada líneas atrás, con la que el veterano galán mantuvo bastante tiempo. Asimismo, otro idilio con la coprotagonista a su lado de «The Gauntlet», Sandra Locke, que ya estaba casada y nunca se divorció de su marido. Se observa que se relacionó más con actrices, compañeras suyas, a las que era más fácil atraer a su redil sin salir de los estudios de rodaje. Salvo en una ocasión, ya digamos en sus últimos años de constante ligón.

Su último amor, una camarera de su hotel

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Con su última mujer, Christina Sandera

Esa amante que se echó, la última hasta la fecha, es Christina Sandera, una empleada de Clint Eastwood, quien había adquirido un hotel en 1986 y lo renovó hasta convertirlo en un lujoso «resort», el Mission Rancho Hotel de Carmel, California, el pueblo del que el actor fue alcalde unos años y donde continúa viviendo.

Estaba soltero, divorciado de Dina Ruiz, cuando contemplándola en el hotel, donde ella era camarera, se fijó en su atractiva figura hasta hacerla suya. Fueron amantes durante largo tiempo hasta que a la edad de sesenta y un años Christina falleció en julio de 2024. «Era encantadora y cariñosa», la definió lacónicamente Clint cuando la enterraron.

Desde entonces no se le ha conocido ninguna otra pareja. Aunque él, en las escasas entrevistas a las que se somete, ha dado a entender que aún no se ha jubilado: ni del trabajo… ni del amor. Se cuenta que camina mucho a diario, y que aún monta a caballo, con agilidad. Procura que esos movimientos alrededor de su casa, de aspecto modesto, se dice, estén fuera del alcance de sus vecinos. En público cuida mucho sus apariciones, ya muy de tarde en tarde. Tiene una vieja camioneta, que conduce, dando la impresión de que es un pobre trabajador. Siendo ya un legendario ídolo de la pantalla. Que, a juzgar por una frase, no se considera el más famoso de todos: «Tom Cruise es el que será recordado dentro de cien años».

¿Será verdad que ha donado muchos millones?

Ha ganado mucho dinero, al ser productor de bastantes películas de éxito, calculándose que su patrimonio asciende a tréscientos setenta y cinco millones de dólares. Se decía que en los últimos tiempos al año se embolsaba noventa millones anuales.

Dado que es difícil conocerlo por su introspección, de su vida privada les contamos una historia sobre su dedicación a la beneficencia, que no hemos podido contrastar. Podría ser verdad que lleva veinte años donando grandes cantidades de dinero. Cuatro millones anuales para familias necesitadas. En una ocasión nada menos que treinta millones para reconstruir pueblos semidestruidos por incendios, limítrofes con Carmel, su pueblo. Se cuenta que ha financiado escuelas, programas de capacitación. Le preguntaron una vez por qué se mostraba tan generoso, a lo que respondió: «Tuve fama, millones y ahora quiero ayudar a los demás».