Francisco Salazar tendrá que comparecer en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado en breve, antes de las elecciones de Aragón del próximo 8 de febrero. El Partido Popular, con mayoría absoluta en la Cámara alta, ha citado ese día a Salazar, expulsado del PSOE en julio pasado tras destaparse varias denuncias por acoso sexual contra quien fue uno de los colaboradores más estrechos de Pedro Sánchez durante la campaña en la que fue reelegido secretario general de los socialistas en 2017 y que desde entonces había desempeñado un papel clave en Ferraz y La Moncloa. La comisión de investigación a la que ha sido llamado Salazar indaga sobre la supuesta trama de corrupción en la que están imputados los exsecretarios generales del PSOE José Luis Ábalos y Santos Cerdán. El Partido Popular solicita su interrogatorio porque lo considera como otro “caso de encubrimiento del sanchismo” y para que “cuente lo que sabe” sobre la presunta red.

El PP celebra este fin de semana en A Coruña la 28 reunión interparlamentaria, una convención en la que decenas de diputados y senadores nacionales, así como parlamentarios autonómicos y altos cargos del partido se concentran y debaten durante dos jornadas. Alberto Núñez Feijóo ha convocado a los suyos en el mismo inicio del año para exhibir músculo frente a Sánchez y escenificar su rearme ante el ciclo electoral que arranca el próximo 8 de febrero en Aragón. “A Sánchez le espera un vía crucis electoral y judicial”, ha advertido el secretario general del PP, Miguel Tellado, en la apertura del acto. “Para Sánchez, el Parlamento se ha convertido en un estorbo”, ha añadido.

Durante su comparecencia, Tellado ha anunciado también que Feijóo impulsará un nuevo sistema de financiación autonómica en caso de ser investido presidente tras los comicios generales. Lo hará, ha asegurado Tellado, en el margen de un año desde que entre en La Moncloa. “Un sistema [de financiación] justo, solidario, bueno para todo el país. Ya está bien de que el rumbo de España lo decidan Junqueras, Otegi y un puñado de corruptos”, ha remachado el secretario general en alusión al pacto alcanzado entre el Gobierno y Esquerra.

La Mesa de la comisión de investigación del caso Koldo se reúne este lunes, donde pondrán fecha de la comparecencia de Salazar, que tendrá lugar antes del 8 de febrero, según confirman fuentes de Génova. La agenda ha sido meditada pues el interrogatorio al antiguo colaborador del presidente tendrá lugar apenas unos días antes de que se abran las urnas en Aragón, donde la candidata del PSOE es Pilar Alegría, exportavoz del Gobierno. La también exministra pidió perdón en público después de que el diario digital Artículo 14 desvelase en noviembre una fotografía de Alegría compartiendo una comida con Salazar en un restaurante. Días después, el PSOE se disculpó por no haber estado “a la altura” en la gestión de las “graves” denuncias contra él y por la demora en su tramitación.

El objeto de la comisión de investigación a la que el PP ha llamado a Salazar son “los contratos, licencias, concesiones, ayudas y otras operaciones del Gobierno y del sector público relacionadas con la intermediación de Koldo García Izaguirre”, el exasesor del exministro José Luis Ábalos, y “con las demás personas vinculadas a la trama investigada en la Operación Delorme, y respecto a los presuntos delitos de corrupción que tengan una relación, directa o indirecta, o conexión con las mismas”. Salazar ha sido denunciado dentro del PSOE por acoso sexual, pero el Partido Popular lo cita en esta comisión porque lo consideran otro “caso de encubrimiento del sanchismo” al haber sido estrecho colaborador de Sánchez desde las primarias en las que también estaban Ábalos, García y Santos Cerdán.

Quien no compareció en la comisión el jueves pasado fue precisamente Ábalos, que se encuentra en prisión provisional en Soto del Real, pese a que el PP había solicitado ese día su comparecencia. El Tribunal Supremo denegó la citación al considerar que los populares habían cursado la solicitud con “singular premura”. El grupo parlamentario estudia la decisión y no descarta volver a reformularla.