Buenos días. La coma que separa indebidamente el sujeto del predicado se conoce como la coma asesina o coma criminal, dado que “mata” la corrección de la frase.

La coma asesina es un error frecuente, al que por lo visto no es ajeno el CM que lleva la cuenta de X del Atlético de Madrid. El hecho de que un club como el Atleti propenda a la coma asesina nos hace pensar en la posibilidad de que hayan puesto a desempeñar esas labores cibernéticas a algún miembro de su grupo de animación neonazi llamado Frente Atlético, gente que sabe de asesinatos una barbaridad y a quienes el club continúa auspiciando, financiando y por lo que parece dando trabajo en sus redes sociales.

“El modus operandi, sí que es un clásico”. Nos preguntamos qué razón habrá para asesinar la oración con esa coma, pero chico, también os decimos que todo está más o menos bien mientras se limiten a matar frases. Quizá, a base de reinsertar tuiteramente a los componentes de su afición más cafre, el club rojiblanco esté llevando a cabo un loable ejemplo de obra social, quién sabe.

El fondo de este bello trino colchonero tiene que ver, por supuesto, con la agria polémica respecto al incidente Simeone-Vinícius hacia el final del derbi supercopero. Más que incidente habría que llamarlo episodio de abuso de un señor de 55 años sobre un joven de 25. Al señor de 55 no le importó aludir a asuntos personales sensibles del chaval para tratar de humillarle, pero no os lo perdáis, porque tanto el club del señor mayor como sus voceros mediáticos, que son abundantísimos, tratan de justificar la actitud del bully. Ved la repugnante posición de Marca en este turbio asunto.

Según Marca, amigos, fue Vinicius quien empezó “despreciando” al banquillo colchonero. El supuesto “desprecio” consistió en reírse porque estaban pidiendo un penalti de manera risible, con los aspavientos (Hola, Garabatos) propios del Cholo y sus epígonos. Ese fue el supuesto “desprecio”. De ahí pasamos a aludir a la situación contractual de Vini, que el brasileño está viviendo como un viacrucis, como si hubiera alguna proporcionalidad. Según Marca, la hay. Impresionante el grado de degradación moral que está adquiriendo la otrora publicación deportiva más leída y respetada del país, hoy convertida en abyecta herramienta en favor de quien conduce a la ruina al furbol español y de quienes se apropiaron indebidamente del Atlético de Madrid para revenderlo a precio de oro.

En el frontispicio de la portada de Marca podéis ver, precisamente, a su dueño intelectual, o sea, Javier Tebas Medrano, celebrando su poder omnímodo disfrazándolo de unidad con la RFEF. La verdad es que la Federación ha sido asimilada por la Liga como lo ha sido el Marca, y que Louzán no pasa de ser un apéndice extraño en la anatomía del propio Tebas.

El argumento central de la portada, sin embargo, es la llegada de Mbappé a Arabia para ¿jugar? el domingo el mal llamado clásico en su versión final supercopera. Nadie sabe si realmente Kylian va a jugar (de ahí los signos de interrogación) ni si es prudente que tal cosa suceda, dado el esguince de rodilla del cual se está recuperando. Por supuesto, es el tema por excelencia en el prepartido, si bien Xabi cuenta con dudas casi más acuciantes para su defensa. Rüdiger, Huijsen y Asencio se encuentran en diversos grados de postración parcial por culpa de diversas lesiones. A nosotros se nos antoja que la presencia del hispano-neerlandés sería especialmente importancia para sacar el balón desde atrás superando la presión alta que probablemente ejerzan los culés. Pero no sabemos si Dean está suficientemente en forma para ser de la partida. Ante el Atleti no jugó ni un minuto.

As recurre al mismo argumento central de cara al mal llamado clásico, o sea, Mbappé llegando a Arabia. ¿Se tratará de un arribo trascendental de cara al partido, o se asemejará a la llegada de Scatman Crothers al hotel de El Resplandor? De momento, todo el madridismo está pendiente del choque, unos deseando que gane el Madrid y otros deseando que pierda, a ser posible por goleada.

Sí, habéis leído bien. Madridistas que quieren que el Madrid palme, y que palme bien, para que se desencadene no sabemos qué apocalipsis que por lo visto es sumamente conveniente.

Fijaos que existen tipos de madridistas, pero este último hallazgo nos permite simplificar enormemente la clasificación. Están los madridistas que quieren que gane el Madrid y los madridistas que quieren que pierda.

Nos vais a perdonar, somos conscientes de que no molamos nada, no somos cool, no estamos (probablemente) a la vanguardia del madridismo. Mañana domingo pasará lo que tenga que pasar. Pero, por el momento, salvo cambio de última hora ciertamente improbable, La Galerna quiere que el Madrid gane.

La Galerna quiere que el Madrid gane siempre.

Os dejamos con la prensa cataculé.

Pasad un buen día.