La vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda, secretaria general del PSOE de Andalucía y candidata a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero, ha tratado de salvar hoy sus pocas posibilidades de ganar los próximos comicios andaluces con una defensa acérrima del … nuevo modelo de financiación acordado entre ella y ERC a espaldas del resto de autonomías.
Montero, sin concretar en cifras qué beneficio puede suponer para Andalucía este nuevo modelo, para el que no tiene apoyos de cara a su aprobación en el Congreso, ha afirmado que «el Gobierno demostró ayer que cree en el estado de las autonomías y en el estado del bienestar, que lo prestan las comunidades«.
La número dos del Ejecutivo y del PSOE ha atacado al principal partido de la oposición, el PP, por su rechazo a la propuesta que ella misma detalló de forma inconcreta este viernes, exigiendo a los ‘populares’ «los números que propone para la financiación autonómica». Acusa a los de Alberto Núñez Feijóo de «incompetencia, falta de iniciativa y falta de liderazgo«. Según la ministra »al PP le iba mucho mejor con el procés, parece que añoran una etapa de conflicto entre España y el conjunto de Cataluña, así como de las relaciones intrafamiliares« en esta región.
En el capítulo de ataques, Montero también ha disparado contra los periodistas por, en su juicio, las «mentiras y falsas verdades trasladadas por los medios de comunicación durante estos meses sobre la cesión a los independentistas». En concreto se ha referido a la utilización de los términos cupo catalán y concierto económico, verbalizados por ERC en verano de 2024 cuando se hizo público el acuerdo, y que varios periódicos cercanos al PSOE llevaron también a sus portadas.
La responsable de la Hacienda pública ha lamentado que «nos hemos tenido que tragar muchos bulos diciendo que el Gobierno traicionaba a España y a Andalucía«, pese a que durante muchas semanas, cuando los de Oriol Junqueras se jactaban de ello, tampoco lo desmintieron nunca tajantemente. Fue más tarde, ante las críticas internas, cuando incluso empezaron a negar la concesión del principio de ordinalidad para Cataluña que ha acabado concediendo en el acuerdo alcanzado esta semana.