El boxeo internacional de los años noventa tuvo en Naseem Hamed a uno de sus personajes más llamativos. Ahora, su figura regresa al primer plano con Giant, la película que aborda su fulgurante ascenso y la relación, tan fructífera como conflictiva, con su entrenador Brendan Ingle. La película, que se estrena esta semana en el Reino Unido, se aleja del retrato ya conocido del púgil para centrarse en el vínculo humano entre boxeador y técnico. Está previsto también su estreno el mismo día en España, pero la distribuidora no ha aportado más información. Ingle, interpretado por Pierce Brosnan, aparece como el arquitecto de un talento extraordinario, forjado desde un humilde gimnasio de Sheffield y llevado a la cima del boxeo mundial. La interpretación ha sido recibida con especial emoción por la familia del entrenador, fallecido en 2018, que ha subrayado el respeto con el que la película trata su legado.

Dirigida por Rowan Athale y protagonizada por Amir El-Masry en el papel de Hamed, Giant cuenta con la producción ejecutiva de Sylvester Stallone, director de la saga Rocky. La película se inspira en los libros de Geoff Beattie, testigo directo del ambiente del Ingle Gym y del fenómeno Naseem desde dentro.

Lejos de idealizar al protagonista, siguiendo las obras de Beattie, la película recoge los choques entre Hamed e Ingle, que terminaron con la retirada prematura del boxeador británico.

Nacido en Sheffield en 1974, Naseem Hamed comenzó a boxear desde niño y debutó como profesional a los 18 años. Su ascenso en el boxeo profesional fue veloz: campeón de Europa a los 20 y campeón del mundo apenas un año después. Zurdo, explosivo y técnicamente heterodoxo, Hamed rompió con muchos de los códigos tradicionales del boxeo. Su estilo imprevisible y su puesta en escena lo convirtieron en una figura polarizadora, pero también en un icono.

La ruptura con Brendan Ingle marcó un punto de inflexión. En 2001 llegó su única derrota profesional, ante Marco Antonio Barrera, y con ella el inicio de una retirada adelantada. Se despidió del boxeo con un récord de 36 victorias (31 por KO) y una sola derrota, dejando la sensación de que su carrera pudo haber dado más. Hamed se retiró tras derrotar al español Manolo Calvo por puntos en 2002.