El café ha pasado de ser una bebida bajo sospecha médica a convertirse en uno de los grandes aliados de la salud digestiva y cardiaca. Tim Spector, epidemiólogo británico y especialista en el microbioma, ha liderado un cambio de visión sobre este hábito diario, basándose en cómo los compuestos de esta bebida interactúan con las bacterias que habitan en nuestro intestino.
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Durante una entrevista para el medio británico The Telegraph, Spector recordó que en la década de 1980 se creía que el café era peligroso para el corazón, pero la evidencia actual señala lo contrario. «Es un gran ejemplo de cómo la medicina a veces se equivoca», afirmó el experto, destacando que su consumo moderado no solo es seguro, sino beneficioso para el organismo.
Café: una fuente inesperada de fibra y nutrientes
Aunque solemos ver al café únicamente como un estimulante, su composición química es mucho más compleja. Contiene polifenoles y fibra soluble que funcionan como alimento para las bacterias beneficiosas del sistema digestivo. De hecho, una taza de café filtrado aporta aproximadamente 1,5 gramos de fibra, una cantidad comparable a la que se encuentra en una mandarina.
La presencia de estos elementos favorece un ecosistema microbiano más rico y variado. Según explica el epidemiólogo, «los bebedores de café tienen un microbioma intestinal más diverso que los no bebedores de café», una característica que la ciencia vincula directamente con una mejor regulación del azúcar en sangre y una menor inflamación sistémica.
cafe portada istok Foto:iStock
Protección para el corazón y el cerebro
La relación entre esta bebida y la salud cardiovascular ha sido respaldada por investigaciones publicadas en revistas como European Heart Journal. Los datos indican que quienes consumen café regularmente presentan un riesgo un 15 por ciento menor de sufrir enfermedades del corazón.
Lo más relevante es que este efecto protector se observa incluso en las versiones descafeinadas, lo que demuestra que los beneficios provienen de sus compuestos bioactivos y no solo de la cafeína.
En cuanto a sus beneficios integrales, se han observado las siguientes ventajas:
- Mejora del ánimo y energía: Impacto positivo inmediato en la concentración y el estado de alerta.
- Reducción de riesgos metabólicos: Ayuda a regular procesos inflamatorios gracias a metabolitos producidos por bacterias específicas como la Lawsonibacter.
- Prevención a largo plazo: El consumo habitual se asocia con una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer, como el de hígado y mama, además de enfermedades neurodegenerativas.
- Baja mortalidad: Estudios poblacionales relacionan su ingesta con una reducción en la mortalidad por diversas causas.
Cómo optimizar el consumo diario de café
Para obtener estos resultados, el especialista sugiere un patrón de consumo sensato, situando la dosis ideal entre dos y cuatro tazas diarias. Spector advierte que añadir azúcar en exceso o combinarlo con productos ultraprocesados puede anular gran parte de sus propiedades positivas.
En su propia rutina, el experto prefiere concentrar su ingesta durante la mañana para no afectar el descanso. «Normalmente tomo de tres a cuatro tazas al día. Tomo una o dos al levantarme, otra a media mañana y una última a la hora de comer. No tomo ninguna después de las 14:00 para que no interfiera con mi sueño», detalló el epidemiólogo a The Telegraph.
Bajo esta perspectiva, el café se posiciona en lo más alto de la pirámide de las bebidas saludables. En palabras del propio especialista: «El café es probablemente la bebida más saludable que existe. Diría que el matcha y el té verde ocupan el segundo y tercer lugar, respectivamente».
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.