Carlos Alcaraz inauguró el año tal y como cerró el anterior: jugando contra Jannik Sinner. Es cierto que, en este caso, el duelo amistoso … celebrado en Seúl no tuvo el picante de las grandes finales que midieron a las dos grandes espadas del tenis mundial en 2025, pero aún así dejó detalles de gran nivel y, sobre todo, mucha complicidad entre el palmareño y su principal rival.

El resultado en este tipo de eventos es lo de menos, pero de este duelo de exhibición hay que destacar el gran nivel de Alcaraz con el servicio. No cedió ni un solo juego con su saque el de El Palmar, que durante esta pretemporada ha incorporado una nueva mecánica de lanzamiento de pelota antes de cada servicio. Le funcionó en Corea del Sur.

No podían para de aplaudir y sonreír los miles de aficionados que se dieron cita en el Inspire Arena. Los dos primeros tenistas del ranking ATP demostraron que, además de competir mejor que nadie actualmente, también saben pasarlo bien en un ambiente mucho más distendido que en una final de Grand Slam. Sobre la moqueta naranja utilizada especialmente para la ocasión fue Alcaraz quien llevó la voz cantante. El de El Palmar, número uno del mundo, también lidera la tabla de tenistas más espectaculares. Un filón para estos eventos en los que prima la diversión del público.

Risas en las gradas del Inspire Arena, también sobre la pista. Mucha química entre Alcaraz y Sinner. Lo demostraron después de un punto infinito en el que los dos intercambiaron un revés cortado tras otro. Lo ganó el murciano, cuyo festejo no pudo ser más efusivo. Levantó los puños al aire Alcaraz con una sonrisa de oreja a oreja minutos antes de anotarse la primera manga. También ganaría un segundo set mucho más igualado que debió definirse en el tie-break. A la hora de la verdad, cuando se acercaba el desenlace de las mangas, la risas cedían su espacio a los rostros de concentración. Ahí estuvo más fino el número uno del mundo, muy firme con el servicio en los momentos de más presión.

Dejó imágenes curiosas el duelo. Como por ejemplo el punto que cedió Alcaraz con un chaval coreano al que Sinner le había cedido la raqueta. Festejaba desde la primera fila de la tribuna el italiano viendo como el niño había sido capaz de ganar un punto en su lugar.

Una vez concluidas 48 horas frenéticas en Seúl, Alcaraz se marchó a Australia para ultimar detalles a una semana vista del comienzo del primer grande del año. Sin tiempo de espera, el palmareño trabajará este mismo domingo sobre el cemento de Melbourne Park donde buscará levantar el único Grand Slam que falta en su palmarés a partir del próximo domingo. El próximo 15 de enero disputará el último partido de preparación ante el local Álex de Miñaur en la Rod Laver Arena. Un día antes, participará en un torneo que le enfrentará a tenistas amateurs de Australia y a otros profesionales como Sinner, Swiatek, Kyrgios, entre otros. Pasa de ronda quien gane el punto. No hay más reglas. Un sólo punto para ganar el partido. Quien gane el torneo se embolsará un millón de dólares australianos. Será una semana frenética para Alcaraz, que mezclará preparación con multitud de actos publicitarios.