Nunca llega una  lesión en buen momento pero a Dani Rincón le apartó de las pistas  cuando mejor estaba.Tras ganar en su casa, ante su gente, en el Rafa Nadal Open by Movistar, una de esas victorias «que siempre recordaré».Le apartó cuando  tenía la sensación de haber encontrado los resultados que durante meses no llegaban.Le dejó a un partido de haber asegurado su presencia en el Open de Australia. «Me dio rabia» reconoce con razón. Ahora, enfocado en una recuperacón que parece entrar en su recta final, asume que las lesiones «forman parte de la vida del deportistas» y que incluso de estos momentos «se pueden aprender cosas».    

¿Cómo te has visto esta temporada sobre la pista?

Mejorando. Aunque el ranking –cerró el 2025 en el puesto 239– no diga lo mismo, creo que cada año voy jugando mejor, madurando dentro y fuera de la pista. Todo va sumando desde la confianza de que esto es a largo plazo. Los resultados no tienen por qué salir ni este año ni el siguiente, pero creo que estoy haciendo las cosas bien y que en algún momento los resultados saldrán y todo el trabajo habrá merecido la pena. 

¿Con qué sabor de boca has cerrado un 2025 al que tuviste que poner el punto final demasiado pronto?

No ha sido el mejor final. A nivel de juego, de tenis, me encontraba en un buen momento. Gané en Mallorca –el Rafa Nadal Open byMovistar– y parecía que comenzaba a remontar después de un par de meses con unos resultados un poco peores pero me lesioné –finales de septiembre– y tuve que terminar la temporada. No ha sido el mejor final, la verdad. Está siendo la lesión más larga de mi carrera. Había sido un año en el que los resultados al principio fueron muy buenos. Quizás luego no llegaron pero seguimos trabajando bien y en Mallorca tuve la recompensa de ganar el título en casa.  

Esa victoria fue especial…  

La verdad es que fue increíble. Jugar en casa, con toda la gente animando ya suponía un premio. Muchas veces en los torneos que jugamos no tenemos la suerte de tener tanta gente detrás apoyando. El simple hecho de jugar con la gente que conozco era un premio, algo que disfruté mucho. Y encima pude llevarme el título. Fue  muy emocionante, lo disfruté muchísimo y será algo que me quedará grabado para el resto de mi vida. Fue una semana muy bonita y que siempre recordaré.Realmente, sólo por eso, el 2025 fue muy bueno pero me ha quedado la espinita de no haber podido seguir jugando y compitiendo a un nivel en el que lo estaba haciéndolo bastante bien. 

Nunca llegan las lesiones en un buen momento pero en tu caso no te ha dejado acabar la temporada como hubieras merecido y querido…

Efectivamente las lesiones nunca llegan en un buen momento. Es verdad que he tenido la suerte, entre comillas, de que en pretemporada no me pierdo ningún torneo aunque es verdad que no he podido entrenar con normalidad y me he quedado a un partido de entrar en el Open de Australia.Me he quedado fuera por cuatro o cinco puestos.Da rabia.No me hizo mucha gracia quedarme fuera por un partido. Fue duro. No obstante las lesiones son parte de la vida del deportista, del tenis. Por suerte no he tenido muchas lesiones, pero son cosas que pasan y que te enseñan otras cosas. 

¿Cómo miras al 2026?

Con la misma idea de los últimos años, con la idea de entrenar, de mejorar, de intentar aplicar  todo lo que hacemos en los entrenamientos a los partidos. No quiero ser muy resultadista y confiar en que, aunque las cosas no vayan bien, estamos haciendo  lo que toca para que en algún momento lleguen. Pero todo eso con ganas de tener resultados y ver los frutos de todo el trabajo. 

Aunque se quiera no ser resultadista, los resultados también son necesarios.Que el trabajo dé sus frutos…

Soy consciente de que lo más importante es ganar y yo cada día que salgo a la pista intento ganar. Si un día estás con malas sensaciones soy de la opinión de que vale más ganar jugando mal que jugar bien y perder. Porque si juegas mal y ganas, al día siguiente tienes la oportunidad de jugar otro partido e intentar mejorar.

¿Qué plazos te marcas con la lesión?

Ahora mismo se han cumplido los tres meses, que era el mínimo que me daban. Estamos hablando de una lesión –un nervio de la espalda– que tarda entre tres y seis meses. Es una lesión que al tratarse de un nervio los márgenes de recuperación son grandes pero ya estoy más cerca de volver. Ahora ya es semana a semana. Estoy empezando a sacar, que era lo que no podía hacer. La idea es poder estar al cien por cien en febrero. Si en enero hay algún torneo pequeño en la Academia, comenzaré ahí, pero la idea es empezar a tope en febrero.

¿Te marcas algún objetivo?

Prefiero tomármelo con calma.Cuando me lesioné pensaba mucho en el cuándo iba a volver,  a ver si me daba tiempo a conseguir puntos para entrar en este o el otro torneo, a ver si podía volver en una u otra fecha…Ahora mismo mi prioridad es jugar sano, volver a jugar sin dolor, sin miedo. Con estas lesiones tan largas aprendes otras cosas. 

¿Qué has aprendido en este tiempo de lesión?

Este tiempo fuera de las pistas me ha enseñado que a veces no valoramos lo suficiente el poder competir y entrenar sano cada día, sin dolor, viajar, jugar torneos. A veces uno no termina de disfrutarlo y darle el valor que realmente tiene. Y es cuando te tienes que alejar por obligación cuando lo echas de menos y lo valoras un poco más. Es en lo que estoy enfocado ahora, en aprovechar a trabajar bien para tener buenas sensaciones cuando pueda jugar. Pero fuera de la pisa estoy aprovechando para hacer esas cosas que el calendario de torneos y entrenamientos normalmente no me dejan tiempo. Estar más con amigos, hacer más cosas de vida normal.A veces eso se echa en falta.