Martin Scorsese tiene una fuerte conexión con la música, y así lo ha manifestado a través del cine. No solo se refleja en la importancia que da a las bandas sonoras de sus films, sino también en su trabajo junto a The Rolling Stones para el documental Shine a Light, en la filmación del último show de The Band y en producciones centradas en la obra de Bob Dylan. En lo que respecta a una de las bandas más grandes de todos los tiempos, The Beatles, el director se acercó a uno de sus miembros al filmar el documental George Harrison: Living in the Material World. En una entrevista con IndieWire, habló sobre cómo fue su encuentro con la música de los Fab Four.

Recordando cómo impactaron los cuatro de Liverpool en la escena mundial, relató: “Se les consideraba una rareza por su pelo largo, y la prensa se moría de ganas de atacarlos. No los tomábamos tan en serio. Todos teníamos la actitud de: ‘Sí, enséñanos’”. Incluso se animó a remarcar que los veía como “un espectáculo novedoso sin sentido”. Pero, con solo un poco de tiempo, su percepción sobre la banda, que para muchos se presentaba como ingenua, cambió radicalmente cuando escuchó por primera vez en la radio el hit “I Wanna Hold Your Hand”, una canción que se convertiría en una de las más grandes de la carrera del grupo.

The BeatlesThe Beatles.

“Escuché los primeros compases y me quedé ahí parado. Llegaba tarde a clase”, relató. “Escuché y me dije a mí mismo: ‘Es realmente bueno’, y en cuanto llegué a la Universidad de Nueva York, les decía a todos: ‘Esto no es una copia; esto es real’. Había algo alegre en ello, y no creo que podamos describir con palabras el efecto inspirador no solo de su talento musical, sino también de la composición y las letras”.

The Beatles no solo impactó en la historia de la música popular, sino también en la sociedad, mostrando rebeldía, alegría e incluso confusión con sus propuestas disruptivas. En ese sentido, el director aseguró que “el país estaba listo para algo nuevo” y que la banda representó “un cambio extraordinario que se produjo en el país el año posterior al desastre del asesinato”, haciendo referencia a la muerte de John F. Kennedy, que supuso un quiebre en la sociedad estadounidense y desestabilizó los valores tradicionales en un momento de gran convulsión política.