No pinta a nada sencillo el partido de hoy del UCAM en Bilbao. Es un desplazamiento que no suele sentar bien al conjunto murciano, que … ganó por primera vez en suelo vizcaíno en 2017 y que, hasta la temporada pasada, llevaba tres años sin ganar allí. Lo hizo, además, en la prórroga y después de disfrutar de una máxima de 20 puntos de ventaja. En el presente curso, además, los de Ponsarnau están más fuertes. Tras ser antepenúltimos el pasado, en este son undécimos, conservan opciones de Copa a tres jornadas del corte y, en el Bilbao Arena, solo han ganado hasta ahora el Barça y el Valencia. Fueron sus dos últimos visitantes, por lo que se espera un equipo lleno de rabia («tenemos que estar enfadados», decía su entrenador) y que viene de ganar la semana pasada en Girona (89-93), un triunfo como visitante que no logró en todo 2025.
Pero, en particular, el partido será también difícil para Sito Alonso. Fue una época convulsa la que le tocó dirigir en Bilbao entre 2014 y 2016, cuando se salió de un contrato al que le restaban todavía cuatro años para unirse al vecino y rival íntimo Baskonia. Un salto cualitativo motivado por los problemas de impagos que sufrían a orillas del Ibaizábal y que le provocó no precisamente cálidos recibimientos en sus siguientes visitas a Bilbao. Hace justo dos años, en enero de 2023, estalló. «A mí pesetero no me llama nadie, he dejado aquí 115.000 euros», se defendía el entrenador del UCAM del adjetivo que le llegaba de la grada. «En todos los clubes en que he estado he intentado siempre que el dinero fuese por detrás de mis objetivos deportivos, eso no se lo perdono a nadie», decía, muy molesto.
En la temporada pasada, días antes de la visita del UCAM a Miribilla, en Bilbao celebraban el título de la FIBA Europe Cup. En un buen gesto, Sito aprovechó para suavizar los ánimos, alegrándose «muchísimo por mucha gente que ha levantado el club en momentos muy delicados», mencionado a «Javi Salgado, Álvaro Gómez-Rubiera, Javier Gil, Jaume Ponsarnau», miembros del cuerpo técnico, al tiempo que sintió «un poco de tristeza y nostalgia por una persona que a mí me marcó mucho, José Manuel Cortizas, un periodista crítico, muy profesional y muy del Bilbao». Además, su equipo hizo el pasillo al campeón.
La Copa, sin Martin ni Diagne
Una jornada más, el UCAM está a una victoria de clasificarse matemáticamente para la Copa del Rey. Si triunfa en Bilbao ya habrá sellado el billete para Valencia, pero, si pierde, y también lo hace el Gran Canaria (juega una hora antes en Zaragoza), asimismo lo habrá hecho. En esta empresa Sito no podrá contar aún con Kelan Martin, último fichaje, ni con Moussa Diagne, que será baja varias semanas por una fractura en el pulgar de la mano izquierda.