El Rodeo I, Tocorón, Ramo Verde, El Helicoide y Yare II son las cárceles con más presos políticos en Venezuela, y están entre las más mencionadas en los informes sobre estos casos, pero son apenas cinco de los 120 centros donde permanecen personas que, según varias ONG, están encarceladas por su ideología.

Este mismo viernes llegaban a España José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y Rocío San Miguel, cinco de los presos españoles liberados, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dijo tener esperanza por que pronto sean excarcelados más (se calcula que todavía quedan una quincena de nacionales en prisión). 

La ONG Foro Penal, que dirige la defensa de los presos políticos, registraba, al 5 de enero, 806 personas en esta condición, de los cuales 68 se encuentran en paradero desconocido y 9 en arresto domiciliario. Actualmente, Foro Penal cifra en 811 estos detenidos. Estas son los principales centros de detención:

El aislamiento en El Rodeo I

La organización identificó 102 presos políticos en el Internado Judicial Rodeo I, entre ellos el yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia, Rafael Tudares, así como varios extranjeros detenidos de los 86 que registra la ONG. De aquí han salido los dos españoles Andrés Martínez Adasme (32 años) y José María Basoa (35). 

En esta prisión, ubicada en el estado Miranda, a las afueras de Caracas, la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció a mediados de diciembre que las autoridades carcelarias niegan información sobre los presos políticos ahí recluidos, lo que, afirmó, les mantiene en una situación vulnerable.

Asimismo, informó de que cinco presos políticos allí encerrados acumulaban en diciembre 49 días en un «régimen de castigo» que les impedía recibir visitas y paquetes enviados por sus familiares, incluyendo alimentos y medicinas.

Según la organización, los detenidos Henryberth Rivas, Antonio Sequea, Juan Carlos Monasterios, Rafael Castro y «otra persona identificada como Franco, cuyo apellido aún se desconoce», estaban en condiciones extremas: «Esposados las 24 horas del día, desnudos y con acceso limitado a alimentos y agua«.

Tocorón, donde nació el Tren de Aragua

En el Centro Penitenciario de Aragua (norte), conocido como Tocorón y donde nació la organización criminal del Tren de Aragua, el Foro Penal registraba 99 presos políticos.

Esta prisión para delincuentes comunes fue reactivada como «cárcel de máxima seguridad» por orden del ya expresidente Nicolás Maduro en agosto de 2024 para encerrar a los más de 2.400 detenidos —según cifras oficiales— en las protestas posteriores a las presidenciales de julio de ese año.

Maduro afirmó entonces que el objetivo de estas cárceles era «la reeducación» y «convertirlas en granjas productivas» donde los presos «lleguen a trabajar». Con ese mismo objetivo reactivó el Internado Judicial de Carabobo, conocido como Tocuyito, donde hay 14 presos políticos.

Ramo Verde, la prisión de Leopoldo López

La tercera prisión con más casos es el Centro Nacional de Procesados y Penados Militares, conocido como Ramo Verde, donde hay 77 reclusos de este tipo.

Ahí fue encerrado el general Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa del fallecido expresidente Hugo Chávez, que cayó en desgracia y murió en custodia en 2021 tras casi diez años encerrado en esta prisión. Pese a ser una cárcel militar, allí también estuvo preso el opositor Leopoldo López, entre 2014 y 2017.

El temido Helicoide

En cuarto lugar, El Helicoide es la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Caracas, donde hay 57 recluidos. La noche del jueves, de allí salieron los opositores Enrique Márquez y Biagio Pilieri. También la hispanovenezolana Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional. 

Esta prisión, con una estructura diseñada para ser un centro comercial, ha sido llamada por organizaciones como el «centro de tortura más grande de América Latina».

Ubicada en el corazón de Caracas, allí también se encuentran los principales dirigentes opositores y colaboradores de la líder opositora María Corina Machado, incluyendo a Freddy Superlano y Jesús Armas. En esta sede, denuncian las ONG, los detenidos son víctimas de torturas, malos tratos, agresiones sexuales y «aislamiento prolongado».

Fue en 2009, con Hugo Chávez en el poder, cuando el Helicoide fue reutilizado como centro de detención de disidentes políticos. Es lo que denuncian desde entonces distintas organizaciones de defensa de los derechos humanos, desde Amnistía Internacional a Human Rights Watch, pasando por Una Ventana a la Libertad, Foro Penal o la propia Organización de los Estados Americanos (OEA).

Las cárceles restantes

Los centros penitenciarios Yare II y III, ambos en el estado Miranda (norte), tienen 42 y 38 presos políticos, respectivamente; les sigue el Centro de Formación Hombre Nuevo «El Libertador», también llamado Fénix Carabobo (norte), con 20 detenidos.

Las prisiones para mujeres La Crisálida, con 20 detenidas, y el Instituto Nacional de Orientación Femenina, con 16, ambas en Miranda, cierran las primeras diez posiciones del listado. Las 110 cárceles restantes son prisiones comunes, comisarías policiales, centros militares y comandos de la Guardia Nacional, entre otros.

Desde 2015, el OVP ha registrado 25 muertes de presos políticos en custodia, la más reciente del exgobernador Alfredo Díaz, ocurrida el pasado 6 de diciembre en El Helicoide.