Ibon Navarro incidió en que este triunfo fue más mérito de su equipo, el Unicaja, que demérito del Valencia. Por las cosas que hicieron para … darle la vuelta a la tortilla y mantener a raya al rival cuando todo se decidía. Así valoró el vitoriano el partido: «Ha sido una victoria de muchísimo prestigio. No voy a decir lo que está haciendo el Valencia en Europa y en la ACB porque lo sabéis mejor que yo. Hemos superado muchas trampas psicológicas después del partido de Breogán, en el que no fuimos capaces de gestionar muchas cosas. Hemos empezado por recuperarnos del primer cuarto del Valencia. Queríamos hacer un encuentro muy demandante a nivel físico en cuanto a ritmo para ellos. Otros equipos no lo han conseguido. Hemos hecho muy buen trabajo. Muchas de nuestras opciones han pasado por hacer que el Valencia no tuviera ni piernas ni frescura al final del partido. Parece fácil, pero hay que hacerlo. No han estado a su nivel habitual porque hemos hecho que no se viese».
Asegura, jugaron con el cansancio del Valencia, que llegó tras una semana de lo más exigente en la Euroliga: «Si tú no dominas tu rebote y ellos tienen segundas opciones no corres. Y si no corres juegas al ritmo al que a ellos hoy le puede ir bien. Con ese calendario no estaban muy interesados en correr». Y agregó: «No hemos estado bien ninguno los dos equipos en tiros de tres puntos y hemos sacado mucho provecho del rebote ofensivo, algo que habitualmente no conseguimos». Además, se mostró satisfecho porque este triunfo acerca mucho al equipo a la Copa del Rey.
Desglosó eso que dijo de las «trampas psicológicas» en su valoración y relató cuál fue la cronología con Audige tras el fallecimiento de su madre, el jueves: «Las trampas mentales venían por la gestión de nuestra frustración, algo que fue tremendamente malo en Lugo. Y hoy fuimos capaces de reponernos de un -10 en el primer cuarto. Y Chase dijo el otro día que quería venir a entrenar, pero cuando vino no podía, evidentemente. Pero quería venir con el equipo y le dejamos hacer lo que él quisiera. Le íbamos a apoyar. Iba a ser el descarte, pero en las últimas 36 horas le hemos visto. No ha sido la mejor decisión por mi parte, no es lógica, pero el instinto me ha dicho que merece la pena correr el riesgo. Esta victoria va para su madre. Le agradecemos enormemente que en momentos tan complicados haya decidido estar con su otra familia, la que tiene aquí en Europa».