En cualquier casa de apuestas solo un loco se lo jugaría todo al COB en su duelo gallego contra el potentísimo Obradoiro de Santiago. Las bajas notables de Martín Iglesias y Carlos Jürgens, el alicaído momento de juego ourensano y la imponente calidad del rival —un claro aspirante al ascenso— auguraban una derrota honrosa como objetivo optimista.
Así fue durante la primera parte, donde Moncho López administró los escasos recursos, sacando de la chistera a un Diogo Seixas anotador o a un necesario Romaro Gill, quien, lejos de su mejor nivel, sigue dando miedito en la zona.
Con ellos sobrellevó el COB el fuerte comienzo rival, con Dos Anjos dominando bajo los aros y Westermann anotando desde el exterior. Pronto entendieron los locales que necesitarían conjugar su mejor nivel y una mala tarde del Obra para, ya no ganar, sino aspirar a competir durante el partido.
Estuvo a punto de romper el encuentro el equipo de Diego Epifanio por dos veces en el segundo cuarto. Con un 23-33 en el minuto 12, gracias a una vuelta de tuerca a su defensa, y con el 31-43 en el 16, con triples de Barrueta y Barcello.
El desarrollo parecía bien controlado por los compostelanos, respaldados por casi 800 aficionados en el Pazo. Su técnico no dudó en pedir dos tiempos muertos seguidos en el minuto 18, quizá oliendo el peligro de un COB aparentemente inferior, pero capaz de llegar vivo al descanso (43-49).
Fue en el tercer cuarto donde ambos equipos creyeron que la sorpresa era posible. Moncho López utilizó con frecuencia un quinteto móvil, “bajito”, adaptable a los cambios defensivos, con varios jóvenes “inconscientes” en ataque.
Martín Fernández e Isaac Vázquez no tienen miedo ni vergüenza. Su espíritu contagió hasta al desapercibido Smith, mientras Lisboa y McDonnell aportaron puntos y liderazgo y Okanu fue felino bajo el aro. De un 48-57 en el minuto 23 se llegó a un 67-65 en el 29. Un cuarto precioso, con intensidad y una inesperada incertidumbre en el marcador.
El último acto fue un tuteo. La diferencia quizá es que Moncho López no tenía dudas ni mucho donde elegir, mientras que Epifanio dispone de un armario amplísimo, donde no siempre es fácil acertar con la combinación adecuada.
Isaac Vázquez tomó la alternativa y clavó dos triples seguidos (73-78). El COB recobró entonces la olvidada puntería exterior, con otros tres encadenados de Lisboa, McDonnell y Kalscheur. Un inimaginable 88-82 a falta de dos minutos.
El Obra aceptó el desafío final, confiando en Westermann y Barcello. Estuvo cerca de remontar, de no mediar una técnica del primero y algún tiro libre fallado por el segundo. El COB también necesitó la serenidad de Lisboa y Kalscheur, con cuatro tiros libres sin fallo, para asegurar una victoria increíble, la más impactante y meritoria de la temporada.
Una magna obra.
Ficha técnica
Club Ourense Baloncento:
Okanu (9), Kalscheur (15), Seixas (11), McDonnell (10) y Lisboa (18) -cinco titular- Gill (6), Vázquez (13), Fernández (2), Smith (7), y Huguet (3).
Obradoiro Santiago:
Dos Anjos (11), Westterman (17), Barrueta (15), Barcello (15) y Galán (4) -cinco titular- Speight, Kavic (6), Andersson (5), Brito (8), Grela, Etxeguren y Quintela (12).
Árbitros:
Juan Ramón Hurtado, Cristian Martín y José Carlos Sierra.
Incidencias:
partido disputado en el Pazo Paco Paz (5.000 espectadores).
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