Las inyecciones para adelgazar se han convertido en una opción rápida y ‘sencilla’ de perder peso. Solo en España, hay cuatro marcas diferentes de este tipo de fármacos en el mercado: Wegovy, Mounjaro, Saxenda y, probablemente, el más conocido, Ozempic.
El funcionamiento de estos fármacos es muy parecido en todos ellos: al ponerse la inyección, se introduce un principio químico que imita a la hormona GLP-1, que se encarga de regular el apetito y los niveles de azúcar en sangre.

La inyección introduce un principio químico que imita a la hormona GLP-1, que se encarga de regular el apetito y el azúcar en sangre
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El resultado también es muy parecido para todas las inyecciones de adelgazamiento que existen ahora mismo: más sensación de saciedad durante más tiempo, lo que acaba por traducirse en comer menos y, por tanto, bajar de peso.
Ahora bien, si el tratamiento con Ozempic (o cualquier otra inyección para adelgazar) no se acompaña de nuevos hábitos de alimentación saludable y una rutina de actividad física diaria, lo más probable que ocurra es el conocido como ‘efecto rebote’ o efecto yoyó’: no solamente se recupera todo el peso perdido, sino que, además, se ganan todavía más kilos de los que se pesaban antes de empezar.
Efectos secundarios por usarlas mal
Otro problema empieza a surgir de estas inyecciones, no por utilizarlas, sino por hacerlo mal. Una dosis incorrecta del medicamento, no comer carbohidratos ni proteínas, o los atracones de comida pueden desencadenar problemas intestinales, como vómitos, diarrea, náuseas, deshidratación severa…
Es el caso de María José Salamanca, que acudió al programa ‘Y ahora Sonsoles’ de ‘Antena 3’ para contar su experiencia con una de estas inyecciones. La mujer explicó que, al día de empezar su tratamiento, empezó a tener vómitos y náuseas constantes: «Llevo toda la semana que cualquier cosa que ingiero, la vomito», aseguró la mujer. «Claro que he bajado de peso, si todo lo que estoy comiendo lo saco».
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El doctor Juan Carlos Perkovich, médico experto en endocrinología y colaborador habitual del programa de Sonsoles Ónega, le explicó: «Estás con un tratamiento que suele ir muy bien hasta encontrar la dosis«. Para aliviar sus síntomas, le recomendó «hidratarse durante todo el día» y «no fallar en la proteína y los hidratos», que es mejor si son «simples, sin salsas y en pequeñas raciones».
Según el doctor, estos consejos harán que «poco a poco, en unas dos o tres semanas», María José se sienta mejor. Y si no sucede, es vital que acuda a su médico de cabecera.