La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha logrado con su propuesta del nueva financiación autonómica, un modelo que debe lograr la mayoría de apoyos para ser aprobado en el Congreso y ser aceptado por las comunidades autónomas, lo que parecía … casi imposible en Andalucía: poner de acuerdo al PP, Vox y la izquierda radical.
O lo que es lo mismo. El modelo anunciado por la socialista sevillana ha logrado el rechazo unánime de la Junta de Andalucía, Vox y los grupos de Adelante Andalucía y Por Andalucía. Dicen que tener un enemigo común une más que cualquier bandera. Y la defensa de Andalucía en contra de los privilegios a Cataluña que supone el modelo que defiende María Jesús Montero, lo ha logrado. Lo mismo que la idea de que se trata de un «conejo en la chistera» que se ha sacado, una medida electoralista que tiene pocas probabilidades de prosperar.
Todas las reacciones en Andalucía han sido de rechazo a la propuesta que supondrá incluir el principio de ordinalidad que beneficia Cataluña y que supone que las regiones que más aportan porque tienen más reciban también más y las que menos aporten se lleven menos en ese reparto.
Desde la Junta de Andalucía, su presidente Juanma Moreno lo dejó bien claro desde el minuto uno: no piensa aceptar «un traje a medida de Junqueras», que es lo que supone la nueva propuesta de la vicepresidenta del Gobierno. El presidente le echó en cara que no haya convocado primero a los presidentes de las comunidades autónomas para presentarle su nueva propuesta.
Además de las críticas unánimes hay dudas sobre las posibilidades que tiene la propuesta financiación se ser aprobada
Porque además Moreno duda de que la propuesta de la socialista sevillana llegue a buen puerto y consiga ser aprobada. «No ha sido capaz de aprobar unos presupuestos generales en tres años y ahora nos viene con este modelo a pocos meses de que haya elecciones», dijo en referencia a que si no ha logrado el acuerdo para aprobar los PGE en el Congreso es bastante probable que tampoco lo logre para la nueva financiación autonómica.
Desde Vox, su portavoz en el Parlamento, Manuel Gavira, también fue tajante en su rechazo al modelo. A su juicio «el socialismo lleva 40 años robándonos el futuro de los andaluces sometiendo a la población española a los caprichos del separatismo». A su juicio «ganan los separatistas y pierden los andaluces».
Desde Adelante Andalucía, su portavoz parlamentario José Ignacio García tachó de «injusto» el modelo basado en el principio de ordinalidad en el que los ricos reciben más y los pobres menos, si la UE hubiese aplicado el mismo sistema con España «nos habríamos quedado tiesos».
Desde Adelante Andalucía no aceptarán ningún sistema de financiación que no respete a Andalucía y le dé lo que le debe históricamente.
Rechazo al principio de ordinalidad
El coordinador federal de Izquierda Unida (IU) y candidato de la coalición Por Andalucía, Antonio Maíllo reivindica «no estar condicionados por donde uno viva» y ha expresado su rechazo al «principio de ordinalidad» como «un principio que tenga que establecerse» para fijar el reparto de fondos entre comunidades, porque «no podemos premiar» que, por tener «mayor capacidad tributaria», y por tener «más ricos», una comunidad se pueda ver beneficiada con más financiación, ha sostenido.
Además, Maíllo ha avanzado que desde IU van a «exigir que siga manteniéndose un fondo de compensación» en el nuevo modelo de financiación, que «tiene que ser mucho más» elevado de lo que era actualmente, que «apenas» llega a «500 millones», según ha expuesto el dirigente de IU antes de agregar que «debe ser un fondo de compensación que garantice esos ajustes que se producen cuando un resultado final no da satisfacción a todos los territorios».