Hasta la fecha, la Copa África estaba siguiendo el guion previamente establecido sin prácticamente ninguna sorpresa… hasta que Salah y Marmoush se empeñaron en destronar a Costa de Marfil permitiendo que Egipto alcanzase unas semifinales donde ya espera Senegal.

El cambio de dibujo por parte de Hossam Hassan, rompiendo la línea de cinco para ubicar a Fathy en la medular, no tardó en darle réditos a Egipto. Antes de que se cumpliesen los primeros cinco minutos de partido, el propio Fathy forzó una pérdida de Kessié en zona medular que acabó derivando en el tanto de un Marmoush que le ganó la partida a Kossounou para definir mano a mano ante Fofana.

Viéndose por delante en el marcador, el plan reactivo de Egipto cobraba mucho más sentido. Ahora bien, la generosidad de los ‘Faraones’ para llegar a cada ayuda le impidió a Costa de Marfil protagonizar una sola llegada hasta una vez pasado el 20′. Desde los costados, Diallo y Diomande comenzaron a desequilibrar. Pero, superada la primera media hora de partido, Salah sirvió un córner rematado por Rabia en el segundo palo para duplicar la ventaja.

La primera parte que estaba firmando Egipto era impecable. Pero, en una acción completamente aislada, Costa de Marfil logró recortar distancias antes del descanso. Diomande puso una falta lateral a la altura del córner, Kossounou peinó en el primer palo… y Aboul-Fetouh se acabó introduciendo el balón en propia.

El tanto de Costa de Marfil había supuesto un garro de agua fría para Egipto. Pero aprovechó el descanso para recomponerse y, en el 52′, Salah volvió a aparecer para ampliar la renta. Desbordó Ashour por banda izquierda y sirvió un centro al área donde Mo ganó la posición para definir de primeras con el exterior. Está pasando de puntillas por los partidos. Pero su impacto, con cinco goles generados, es innegable.

Prácticamente, quedaba toda la segunda parte por delante y Egipto era consciente de que iba a tener que sufrir ante una Costa de Marfil que comenzó a volcarse sobre la meta defendida por El-Shenawy. Faltaba inspiración. Pero, en otro balón parado, Guéla Doué volvió a recortar distancias en el 73′.

El bombardeo de centros al área fue una constante durante la recta final. Pero, más allá de un ‘cabezazo’ del gigantón Bayo en el 88′, la realidad es que Costa de Marfil apenas incomodó a El-Shenawy. Una edición más, y ya van siete consecutivas, el vigente campeón no revalidará corona. El último que lo hizo fue Egipto, precisamente, en las ediciones de 2006, 2008 y 2010.