Las cinco victorias en los últimos siete partidos son el impulso definitivo que necesitaba el Hestia Menorca para empezar a crecer a nivel competitivo y en su juego. Al fin y al cabo, es la confianza que otorgan los buenos resultados. En un momento tan dulce como este, las ganas de que llegue el próximo partido son cada vez mayores.

Así pues, los hombres de Javi Zamora esperan que El Plantío sea el próximo territorio que caiga en sus garras. El rival de este domingo (18h) es Grupo Ureta Tizona Burgos, una garantía de espectáculo en cada uno de sus duelos contra los insulares. Y es que en sus dos últimos choques en la ciudad castellanoleonesa, ambos equipos han promediado una anotación superior a los 88 puntos.

El primero se lo adjudicaron los menorquines en la que sería su última victoria de la temporada 2023/24, la primera en LEB Oro. En el segundo, Tizona forzaría la prórroga para acabar venciendo a los visitantes. Esta vez, los de Bintalfa confían en asaltar la pista burgalesa haciendo frente a un equipo que tiene «muchísimo ritmo» y «juega muy valiente».

«Destaca por esa capacidad ofensiva de ponerte en un ritmo muy alto de muchas posesiones, y jugar muy vistoso, compartiendo muy bien el balón sin renunciar a nada. Eso te exige un nivel de concentración muy alto durante los 40 minutos para que no encadenen esos momentos de excelencia ofensiva que tanto les caracteriza», desgrana el entrenador Javi Zamora acerca de las principales virtudes de su contrincante.

Rosa en el sitio de Vicedo

Aunque Zamora confirmaba en rueda de prensa que la lesión de Vicedo frente a HLA Alicante se había quedado en un «susto» tras haberse temido lo peor, la calma ha imperado y el ala-pívot madrileño descansará esta jornada. «Solo le llevaremos en caso de que tengamos la seguridad de que no puede recaer. No es el primer problema que tiene a nivel muscular», avisaba en su comparecencia. Dicho y hecho.

Su lugar lo ocupará ahora un Ignacio Rosa que, tras quedarse fuera de la convocatoria en las dos últimas jornadas, se ha sumado a la expedición del Hestia que en la tarde del sábado cogía un vuelo rumbo a Madrid. Desde ahí, el grupo se ha desplazado en autobús hasta Burgos, donde el domingo por la mañana realizará una sesión en pista.

Adversario incómodo

Por contra, los chicos de Jordi Juste retornan a su casa tras ser apeados de la Copa España por Estudiantes y descansar en la última jornada de Liga, donde tienen que centrar todos sus esfuerzos por revertir su mala primera vuelta —cuatro victorias y diez derrotas—.

«Es un partido que se antoja muy duro y en el que seguro que es importante igualar ese nivel de intensidad y sobre todo de concentración», asegura Javi Zamora. «Que no encadenen parciales a favor, que no cojan ese ritmo y ese flujo ofensivo que tanto les caracteriza y que a veces se hace muy difícil para los rivales», insistía el técnico a la hora de recalcar los puntos fuertes a contrarrestar del equipo burgalés.

«El hecho de saber que incluso van a meter tiros con buenas defensas hace que tengamos que estar preparados para seguir e ir a la siguiente acción. Hay que estar concentrados y tratar de trabajar con un nivel de solidez defensiva que te permita también tener tus opciones en ataque y poner también un poco ese ritmo,    pero estando más tiempo en la parcela ofensiva que defensiva», apostilla el también director deportivo de la entidad menorquina.

Burgos vuelve a acoger el #MatealEstigma