Sevilla ha sido mil veces retratada, algo que se potenció a partir del romanticismo con la llegada de numerosos viajeros que buscaban los vestigios exóticos que escondía la antigua capital musulmana. Ese mismo impulso fue el que movió a muchos fotógrafos extranjeros, que a partir de mediados del siglo XIX quisieron inmortalizar la ciudad tras la invención en París del daguerrotipo en 1839. Siguiendo esa estela, algunos profesionales europeos llegaron a instalar su estudio en Sevilla, como el francés Luis Masson, y a partir de ahí también destacaron otros fotógrafos de la tierra, como Francisco Leygonier. Fruto de la pasión por esas instantáneas, María Teresa García Ballesteros y Juan Antonio Fernández Rivero comenzaron a formar en 1990 una colección que actualmente cuenta con 82.000 imágenes, de las cuales ya se han digitalizado unas 6.000 fotografías donde Sevilla y su provincia son protagonistas. . Estas se pueden consultar en los fondos de la Colección Fernández Rivero de Fotografía Antigua.

María Teresa García Ballesteros destaca el convenio que estos firmaron con la Universidad de Málaga para dar visibilidad a fotos digitalizadas de los fondos de estos coleccionistas en el portal de la UMA. En dicha web, que cuenta con 3.570 imágenes digitalizadas, se pueden ver muchas fotos de Sevilla y su provincia. El visitante tiene la posibilidad de acceder a una parte de los fondos de la Colección Fernández Rivero, estando todas las fotografías perfectamente clasificadas y sistematizadas. De este modo, a través de la UMA se tiene acceso a fotografías de Jean Laurent, del estudio fotográfico Léon et Levy, de Luis Masson, Rafael Garzón, Emilio Beauchy, Charles Clifford, Casiano Alguacil, Manuel Freyre y Valentín Fernández, además de exhibir casi 900 instantáneas de autores desconocidos. Estos fotógrafos y otros más se pueden también contemplar en el blog de la Colección Fernández Rivero.

El lugar más retratado de Sevilla es el Real Alcázar, siendo en concreto el Patio de las Doncellas el que más veces aparece en estas imágenes. También en estas vistas de la ciudad destacan la Catedral, la Giralda, el Palacio de San Telmo, el Hospital de la Santa Caridad, la plaza de toros de la Real Maestranza, el río Guadalquivir y sus alrededores, los jardines del Alcázar, la Plaza de San Francisco, la Plaza Nueva y el puente de Triana. Otras fotos reproducen cuadros del pintor Bartolomé Esteban Murillo o se centran en personajes religiosos, como Jesucristo y la Virgen María y sus distintas advocaciones. Tampoco faltan distintos municipios de la provincia.

Dentro de la Colección Fernández Rivero, sobresalen fotografías fechadas en la década de 1850. Se trata de 35 piezas en calotipo o papeles a la sal. En este apartado conviene mencionar a fotógrafos como el irlandésEdward King Tenison, que viajó a la capital hispalense junto a su esposa, lady Louisa, y que recopiló sus fotos en el álbum ‘Recuerdos de España’. De este poseen retratos del torero Cúchares, del pintor Valeriano Domínguez Bécquer o de Isidro de las Cagigas de Argos, secretario del duque de Montpensier, gran aficionado a la fotografía y con el que entabló amistad King Tenison.

Igualmente destacan discípulos del francés Gustave Le Gray que trabajaron con negativos de papel encerado y positivado en papel a la sal, o a veces en albúmina. Se trata de profesionales de la talla de Alphonse Delaunay, Louis De Clercq, Paul Marés, Felix Alexander Oppenheim, Gustave de Beaucorps y Pierre Emile Pecarrere. Todos ellos realizaron fotografías de vistas de monumentos sevillanos. Igualmente poseen de Charles Clifford una fotografía del puente de Triana en papel a la sal e imágenes de sevillanos o establecidos en Sevilla, como Francisco Leygonier, Joaquín Pedrosa o Alejandro Massari, todos con vistas sevillanas en papel a la sal.

Excursiones de daguerrotipistas

Otra pieza interesante sobre Sevilla dentro de la Colección Fernández Rivero es un ejemplar de los dos tomos de las ‘Excursions daguerriennes‘, del impresor Nöel Lerebours, que envió a diferentes fotógrafos daguerrotipistas por todo el mundo para recopilar luego las láminas litográficas sacadas de los daguerrotipos en estos volúmenes, publicados por entregas entre 1840 y 1843. Edmond Jomard fue el fotógrafo que vino a Sevilla en 1840. De este hay que considerar una lámina litográfica a partir de un daguerrotipo del Patio de Doncellas del Real Alcázar fechada en París 1840.

'Interior de la fábrica de tabacos con los operarios trabajando' (1880-90), albúmina de Emilio Beauchy

‘Interior de la fábrica de tabacos con los operarios trabajando’ (1880-90), albúmina de Emilio Beauchy

colección fernández rivero

De Francisco Leygonier, a quien el Museo de Bellas Artes de Sevilla le dedicó la pasada primavera la exposición ‘Leygonier, el primero de los fotógrafos sevillanos’ con fondos de la Colección Fernández Rivero, destacan igualmente una litografía del puente de Triana de 1852 sacada a partir de un daguerrotipo y un daguerrotipo con retratos de varias personas, fechados entre 1845 y 1854. Ambas piezas se mostraron en la exhibición del Bellas Artes. María Teresa García Ballesteros y Juan Antonio Fernández Rivero poseen de Leygonier unas 100 fotografías, siendo la mejor colección que existe sobre este fotógrafo sevillano. Además del Alcázar, este retrató otras partes de la ciudad, como el Hospital de la Santa Caridad, la Giralda y la Catedral, el convento de Santa Paula, del Palacio de San Telmo, la Casa de Pilatos, la Torre del Oro o reproducciones de cuadros de Murillo y Cabral Bejarano, entre otros.

Respecto a Luis Masson —a quien también el Museo de Bellas Artes dedicó otra exposición, ‘Descubriendo a Luis Masson. Fotógrafo de la Sevilla del XIX’ en el año 2021—, estos cuentan con unas 270 piezas aproximadamente, siendo la mejor colección que hay con fondos de este fotógrafo. En cuanto a Emilio Beauchy, la Colección Fernández Rivero posee unas 450 imágenes, sin contar los retratos. Eso hace que quizás sea también el mayor conjunto existente de piezas originales de época de este fotógrafo. Hay que subrayar el hecho de que Masson, Beauchy y Almela «son los fotógrafos más presentes de Sevilla en los álbumes de viajes de extranjeros por España durante el siglo XIX. De Almela tenemos cerca de 200 ejemplares», comenta Juan Antonio Fernández Rivero.

La Sevilla antigua revive a través de las 6.000 fotografías digitalizadas de la Colección Fernández Rivero

Además de los profesionales que trabajaron el papel a la sal, la lista de autores con fotógrafos sevillanas dentro de la CFRivero sería muy extensa. Por citar a algunos que no tuvieron estudio establecido en Sevilla, pero que hicieron fotos en la ciudad, sobresalen Charles Clifford y Jean Laurent, que tenían su estudio en Madrid; Rafael Garzón, Señán y González y Linares, que lo tenían en Granada; J. E. Puig, de Barcelona; Alguacil, de Toledo, o Léon et Lévy, que radicaba en París; mientras que Robert P. Napper y Frank Mason Good (Francis Frith) eran de Reino Unido. Los estereoscopistas franceses Joseph Carpentier, Ferrier y Soulier, Ernest Lamy y Jean Andrieu «hicieron magníficas colecciones de vistas españolas, con numerosas vistas sevillanas en época muy temprana, en las décadas de 1850 y 1860», dice Fernández Rivero.

'Procesión de Semana Santa junto al río Guadalquivir' (1885). Albúmina del estudio Léon et Lévy del Nazareno de la O

‘Procesión de Semana Santa junto al río Guadalquivir’ (1885). Albúmina del estudio Léon et Lévy del Nazareno de la O

colección fernández rivero

Entre los que sí tuvieron estudio en Sevilla, además de los mencionados Masson, Leygonier, Beauchy y Almela, hay que citar a Manuel Freyre Reynoso, Joaquín Sánchez, Miguel Castillo, Cembrano, Sergio Luna, Duque, José Sierra Payba, José Pavón Gómez, Enrique Godínez, Gumersindo Ortiz, José Díaz, Manuel de la Portilla, Antonio Rodríguez y Sánchez del Pando, entre otros.

Cabe resaltar también el dato de que el 35 por ciento de todas las fotografías de lugares y monumentos españoles que se encuentran en los álbumes del XIX son de Sevilla y Granada. Andalucía en su conjunto representa el 53 por ciento del total de fotos españolas en estos álbumes.

Sobre el futuro de este gran muestrario, Fernández Rivero dice que «nuestra colección se debería quedar en una institución potente de Sevilla para ser expuesta al público. Estamos hablando de la mejor colección que existe de fotografía histórica de Sevilla y una de las mejores colecciones de fotografía histórica de España», concluye.