Hay decisiones de producto que pesan más que una lista de especificaciones. No por su impacto técnico, sino porque ponen en juego la coherencia de una marca, su relato, su promesa. En un mercado donde la mayoría asume que el software será un canal más de monetización, Nothing había logrado diferenciarse apelando a lo contrario: un sistema limpio, sin bloatware, sin distracciones. Por eso, cuando introdujo en silencio una nueva función de pantalla de bloqueo llamada Lock Glimpse, la sorpresa se mezcló con desconfianza. Hoy, tras semanas de críticas y desgaste, la compañía ha anunciado su retirada parcial. Pero no completa. Y no sin condiciones.
Lock Glimpse apareció en octubre de 2025 como parte de la actualización a Nothing OS 4.0, basada en Android 16. Se activaba en modelos como el Phone (3a), Phone (3a) Pro y su versión Lite. Su funcionamiento consistía en mostrar imágenes dinámicas y contenido deslizable desde la pantalla de bloqueo, una propuesta que recordaba a plataformas como Glance, conocidas precisamente por ofrecer anuncios e información patrocinada. La reacción fue inmediata. Muchos usuarios lo percibieron como un primer paso hacia la publicidad directa en el sistema. En MuyComputer recogimos entonces la respuesta oficial de la compañía, que negaba que se tratara de anuncios, insistía en que la función estaba desactivada por defecto y aseguraba que su contenido era meramente visual y funcional.
Esa versión ha quedado hoy en entredicho. Según ha confirmado la propia empresa, Lock Glimpse será eliminado por completo en los modelos Phone (3a) y Phone (3a) Pro. Sin embargo, se mantendrá en el Phone (3a) Lite y en futuros modelos de la línea CMF, su submarca enfocada a productos más accesibles. Es decir, quienes adquieran dispositivos de gama inferior seguirán conviviendo con esta pantalla de bloqueo. La compañía se justifica asegurando que “el contexto es diferente” y que “para ofrecer un valor global competitivo a precios más bajos, hay que asumir ciertos compromisos”. Una forma educada de decir que el precio tiene letra pequeña.
Esta retirada parcial pone en evidencia las contradicciones de Nothing. En octubre, negó que Lock Glimpse tuviera fines publicitarios. Hoy, lo elimina en sus modelos más representativos. Entonces defendía su valor visual; ahora admite implícitamente que su eliminación mejora la experiencia. Además, varios usuarios habían reportado un consumo de batería anómalo vinculado a la función, incluso cuando estaba desactivada. El problema, por tanto, no era solo de percepción: también había consecuencias prácticas. Que la marca decida ahora dar marcha atrás sugiere que las críticas no eran infundadas.
El caso encaja en una tendencia más amplia. Ya entonces Nothing admitía que estaba explorando “modelos de ingresos sostenibles” para poder mantener precios competitivos. Y aunque este discurso es comprensible en un contexto de márgenes cada vez más ajustados, también señala un giro estratégico claro. La empresa que nació como alternativa a los abusos del ecosistema Android comienza a adoptar sus mismos métodos, aunque con una estética más cuidada. En este sentido, Lock Glimpse no fue un error aislado, sino una señal de hacia dónde puede ir evolucionando la marca.
El problema se agrava al observar cómo esta evolución no es uniforme. Mientras los usuarios de teléfonos más caros quedan exentos de la función, los de modelos económicos deberán aceptarla por defecto, aunque se ofrezca la posibilidad de desactivarla. Esta segmentación del sistema operativo, según el poder adquisitivo del cliente, plantea una cuestión incómoda: ¿hasta qué punto es aceptable imponer condiciones diferentes bajo el argumento del precio? En lugar de aplicar criterios de experiencia o diseño, Nothing parece aceptar que quienes pagan menos deben renunciar también a parte de la limpieza prometida.
Siempre se ha dicho que el minimalismo de Nothing no era solo estético, sino conceptual. Una apuesta por lo esencial, por eliminar lo accesorio, por hacer del sistema operativo algo silencioso y eficiente. Pero si ese minimalismo no se aplica también al modelo de negocio, la coherencia se resquebraja. La retirada parcial de Lock Glimpse es una corrección necesaria, pero también una confesión a medias. Porque la confianza no se gana solo con buenas intenciones, sino con decisiones que resisten cuando el margen se estrecha. Y esta vez, el gesto ha llegado con matices, excepciones y justificaciones que no encajan con la promesa original.
