Trinidad Rodríguez Fernández

Nuestra tierra no siempre se entiende a la primera. Hay que caminarla despacio, sentarse a la sombra, mirar el mar sin prisas y escuchar lo que ocurre alrededor. Esa forma de observar es la que define el trabajo de Adrián Sánchez, fotógrafo almeriense nacido en 1996, que desde hace años retrata su tierra con una mirada cercana, sencilla y profundamente honesta.

Sin formación académica en fotografía y movido únicamente por la curiosidad, el joven comenzó hace siete u ocho años a experimentar con una cámara semiprofesional. El escenario no podía ser otro: el Cabo de Gata. Allí, en su lugar favorito, empezó una relación con la fotografía que hoy se ha convertido en una forma de vida. “

Ahora trasteo con mi cámara por la tierra que habito”, cuenta. Siempre lleva una encima, dispuesto a capturar lo cotidiano, lo que surge sin avisar, lo que normalmente pasa desapercibido. Fotografiar, junto a unas buenas tapas, es uno de los grandes placeres de su vida.

Adrián Sánchez | Instagram: @adriansaanchezrLA VOZ

Fotografiar para mostrar la sencillez de lo que ya está

Su manera de entender la vida no solo está ligada al lugar donde nació, sino también a su entorno más cercano: su familia y sus amigos. Aun así, reconoce que el ritmo pausado de Almería deja huella. Una forma de vivir que se nota, sobre todo, cuando se compara con otras ciudades más aceleradas. Esa tranquilidad diaria, tan propia de los almerienses, es también uno de los rasgos que más intenta reflejar en sus imágenes.

Adrián Sánchez | Instagram: @adriansaanchezrARCHIVO

Lo cierto es que no empezó a compartir contenido con una estrategia definida. Simplemente sintió que merecía la pena enseñar lo que él veía a través de su cámara. Eso sí, reconoce una influencia clara: Carlos Pérez Siquier, a quien considera el fotógrafo que mejor ha sabido mostrar Almería al mundo.

Carlos Pérez Siquier, en un momento de la entrevista en su casa de Almería

Su objetivo no es idealizar, sino mostrar la verdad de lo cotidiano: el costumbrismo, la sencillez, el día a día. “Lo que está y a veces no nos paramos a ver”, explica. Una respuesta también a quienes durante años le dijeron que Almería era aburrida o que “no tenía nada”. Sus fotografías son, en cierto modo, una reivindicación silenciosa.

Visibilidad sin perder su esencia

El crecimiento de su perfil en Instagram lo gestiona desde el agradecimiento. Cada seguidor y cada mensaje son recibidos con humildad. Aunque en alguna ocasión lo han reconocido —normalmente en bares— y le han animado a seguir, Adrián no se considera una persona influyente. Simplemente alguien que hace lo que le gusta y comparte lo que siente.

Almería en el centro y Cabo de Gata como protagonista

Su relación con la provincia es profunda, pero matizada. No busca fomentar el turismo de masas. Ama su tierra y es consciente de que muchos rincones han sido históricamente olvidados, pero también alerta sobre los riesgos del turismo abusivo, especialmente en espacios naturales protegidos.

Adrián Sánchez | Instagram: @adriansaanchezrARCHIVO

Hay lugares que siente especialmente suyos. El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Las Salinas o La Fabriquilla son escenarios recurrentes en su trabajo. Los atardeceres, los días de playa con amigos, la carretera recta con la iglesia al fondo… pequeñas escenas que, para él, forman parte de la felicidad.