No caben dudas de que los Beatles escribieron algunas de las canciones más exitosas y recordadas de todos los tiempos. Sin embargo, también fueron los responsables de algunos tracks que pasaron desapercibidos o que les hubiera encantado poder modificar. Tal es el caso de «I Want to Tell You», que integró el álbum Revolver y fue escrita por George Harrison. Esta pista habla de tener tantas ideas en la cabeza y, de manera bastante frustrante, no poder comunicarlas cuando llega el momento.
En un principio, la canción expresaba exactamente lo que George tenía en mente. Sin embargo, con el correr del tiempo, el violero llegó a sentir que una parte de la letra ya no reflejaba lo que él entendía sobre su propia mente y comportamiento, motivo que lo llevó a asegurar que quería cambiar las palabras que componen el tema.
En su libro I, Me, Mine, declaró: “Si tuviera que reescribir ahora la sección del puente, tendría que decir: ‘Aunque parezca actuar de manera poco amable / No soy yo — es mi mente’”. “La mente es lo que salta diciéndonos que hagamos esto y aquello, cuando lo que necesitamos es perder (olvidar) la mente”, agregó Harrison, cuyo interés por las prácticas espirituales también influenció su trabajo.
George Harrison. Foto: Facebook de George Harrison.
“I Want to Tell You» significó no solo una evolución en su propia composición, sino un desarrollo explosivo en la música rock en su conjunto. En una entrevista con Guitar World, el entrevistador Vic Garbarini le señaló que la pista “marcó un punto de inflexión en tu forma de tocar y en la historia de la música rock. Hay un acorde extraño y discordante al final de cada línea que refleja el sentimiento perturbador del track. Todo el mundo hace eso hoy, pero esa fue la primera vez que escuchamos eso en un tema de rock”.
Por su parte, Harrison respondió: “Estoy muy contento de que hayas notado eso. Eso es una Mi séptima con un Fa en la parte superior, tocada en el piano. Estoy muy orgulloso de eso porque literalmente inventé ese acorde”. Y agregó: “La canción trataba sobre la frustración que todos sentimos al tratar de comunicar ciertas cosas con solo palabras. Me di cuenta de que los acordes que conocía en ese momento simplemente no capturaban eso. Entonces, después de dar con el riff de guitarra, experimenté hasta que se me ocurrió este acorde disonante que realmente reflejaba esa sensación de frustración”.