Álvaro Hernández

Esta es la historia de un chico de Almería que, como otros tantos, dejó su tierra a los 18 años para estudiar y empezar un camino que pocos saben dónde termina. En su caso, ya puede decir que el viaje ha merecido la pena. O, mejor dicho, los viajes. Porque Eduardo Blanes (Almería, 1983) se fue a Granada a estudiar Arquitectura para luego recalar en Roma y, tres años y medio después, cambiar la capital italiana por Londres y terminar su periplo internacional trabajando junto a la Quinta Avenida de Nueva York

Pero su éxito no se mide en grandes capitales cosmopolitas, sino en dos hitos recientes: la fundación de su propio estudio de arquitectura junto a María Urigoitia (Blanes Urigoitia Arquitectura) y la construcción de un ambicioso proyecto público en el que se fabricará el futuro de un deporte.

El antiguo edificio de la Droguería Juanjo ha iniciado sus obras de rehabilitación para transformarse en un nuevo proyecto.

«Ganamos un concurso de la Real Federación Española de Golf para construir una residencia deportiva de corta estancia», cuenta a LA VOZ Eduardo Blanes. 

Con el concurso, la institución buscaba crear un hogar para los jóvenes que se forman para ser el futuro del golf español. «El objetivo principal del concurso era que, igual que Jon Rahm se formó en el Centro Nacional de Golf antes de irse a EEUU, los chicos que compiten a nivel nacional e internacional pudiesen formarse con los profesores de la Federación Española de Golf y realizar las concentraciones allí«, explica Blanes. 

Así es el edificio

Partiendo de un edificio que había sido construido en 2005 y que requería de una actuación integral, la residencia diseñada y construida es «un espacio bajo cubierta que respira, para el que se generó una marquesina perimetral 360 y que establece una relación entre el mundo interior hipercálido conseguido con madera, mortero de cal y la caliza, igual que la chapa de bronce se pone en relación con un paisaje exterior muy rico», detalla el arquitecto almeriense.

Blanes destaca precisamente esa relación con el entorno y el exterior por la ubicación de la residencia. «Está dentro de Madrid, en Arroyofresno, y desde el campo de golf se ven las Cuatro Torres de Madrid, El Pardo… Zonas realmente interesantes, lo que permite que el Centro Nacional de Golf sea una estructura que para Madrid ha tenido mucho impacto. Se encuentra muy próximo y ha permitido que chicos muy jóvenes de diferentes edades convivan alrededor de este deporte», describe el almeriense.

Mientras tanto, en el interior se han desarrollado unas instalaciones con 25 habitaciones de distintos tipos, salas comunes, espacios formativos y un programa de 3.000 metros cuadrados que ha permitido establecer una nueva etapa para el Centro Nacional de Golf.

Próximo objetivo: revitalizar el Casco Histórico de Almería

Con la construcción de la residencia de corta estancia de la Federación Española de Golf, Blanes alcanza un objetivo profesional que se suma a una larga lista en la que ya hay «mucha realidad construida» en diferentes puntos de España: Zahara de los Atunes, Madrid, Toledo, zonas de Castilla y León…

Además, Blanes pronto verá hecho realidad otro proyecto en el que se aúnan su vida personal y profesional. Se trata del diseño de la nueva casa de hermandad de la Soledad, en la céntrica calle de las Tiendas, un proyecto llamado a darle aún más vida a esta transitada vía peatonal del Casco Histórico almeriense. 

Estudiante de La Salle, Blanes espera tener la oportunidad de construir en Almería más allá de ese proyecto de la Soledad y, tras medio mundo recorrido, no duda en «incentivar a los chicos jóvenes de Almería, para que sepan que formándose mucho y teniendo claros los objetivos, se puede conseguir». Lo afirma un chico de Almería que se fue de su lugar de referencia con 18 años buscando cómo progresar y que ahora tiene la capacidad de desarrollar proyectos que aspiran a quedarse como legado y, en este caso, construir el futuro del golf español.