De nada sirve ser campeón de invierno. Ya lo dijo David Barrio en la previa del partido que daba inicio a la segunda vuelta ante un rival, sobre el tapete, menor como era el CB Toledo. Un rival que en poco o más bien en nada se pareció al que se enfrentó el UEMC Baloncesto Valladolid en la primera jornada liguera. Su buena rotación de banquillo, su dominio en el rebote y su lectura del juego buscando siempre el pase extra sirvió para sacar los colores al hasta ayer líder de la Conferencia Oeste. El conjunto morado, en su primera defensa del liderato, efímero, hizo aguas. Entre otras cosas porque nunca dio sensación de ni tener el partido controlado ni por momentos con su lenguaje corporal (no solo de los jugadores sino también de su entrenador) de querer ganar el partido.

Y en esa guerra de guerrillas el CB Toledo acelerando el juego a veces al borde del correcalles, se movió como pez en el agua en buena parte gracias al bloqueo del rebote con el veterano de casi 35 años Jorge Lafuente de bastión con apenas 1.97 metros, autor de 19 capturas,. 5 de ellas en ataque, perfectamente secundado por otro incordio para el ataque morado como era el ‘gigante’ Mendiola, que añadió otras 9 capturas y que solo las faltas personales, cargado muy pronto, impidieron más minutos en cancha.
El UEMC pasó otra vez (y no es la primera) del blanco ante el ISB Azpeitia al negro ante un Toledo superior. Sí superior. Porque de los llamados primeros espadas del equipo de Barrio, solo uno, Iñaki Ordóñez, el de siempre y nunca falla, acudió al rescate. El resto, desparecidos o erráticos como un Isern acelerado, un Ochi lento y superado o unos Haney y Hanna totalmente caricaturizados. La ausencia de músculo en la ‘pintura’ hizo el resto. Porque no jugó (toda una incógnita inesperada) Taiwo. Y por ahí comenzó a hacer aguas el UEMC, que concedió hasta 14 segundas opciones a su rival.
‘Ice’ Haney intenta lanzar a canasta ante Toledo.LOF
Tras un primer cuarto igualado en el que Toledo ya mostró su hambre (23-22) el globo se pinchó. La salida del segundo cuarto, con un parcial de 7-0 en menos de un minuto se convirtió en el principio del fin. Blando en la ‘pintura’, el UEMC quedó a merced de un Toledo superior que supo sacar tajada de los tiros liberados para marcharse al descanso con 11 puntos arriba (46-35).
El paso por los vestuarios no cambió el panorama, todo lo contrario. Los de Barrio seguían sufriendo en la salida de los bloqueos y solo acciones aisladas de 2+1 propiciaron que Toledo no pudiera la puntilla aunque se fue al último acto con una golosa renta de 14 puntos.
David Barrio en la presentación del equipo en Toledo.LOF
Y como no había sensación de poder o querer despertar, la precipitación y los errores en ambas canastas se adueñaron del último cuarto beneficiando al que mandaba en el marcador. Y sin ayuda extra el UEMC vio como para colmo perdió el average particular con los manchegos en la penúltima acción del partido 87-73 (83-71 en Pisuerga). Una derrota que ejerce de cura de humildad y que demuestra que en la Segunda FEB cualquiera te puede sacar los colores.
CB Toledo 87; UEMC Baloncesto Valladolid 73
- CB Toledo: Serrano (8), Luis García (6), LaFuente (17), Sierra (7), Moreno (6) -cinco inicial- Álvarez (14), Stevanic (8), Mendiola (9) y Teixeira (12).
- UEMC Baloncesto Valladolid: Haney (7), Marín (9), Ordóñez (12), Pablo Martín (6), Ochi (10) -cinco inicial- Hanna (3), JuanGar(5), Isern (9) y A rqués (12).
- Árbitros: Langa y Novillo
- Parciales cada cuarto: 23-22; 23-13; 25-22; 16-16
- Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la segunda vuelta de la Segunda FEB en su Conferencia Oeste. Polideportivo Municipal Javier Lozano.