El Recreativo tuvo que sufrir más de lo esperado ante un Malagueño valiente y no decidió el partido hasta el descuento. Paolo y Pablo Évora marcaron las diferencias en un triunfo trabajado, incómodo y poco brillante del Decano.

El Recreativo de Huelva tuvo que arremangarse más de lo previsto para sacar adelante un partido incómodo ante un Atlético Malagueño valiente, intenso y sin complejos pese a su condición de colista. Los de Arzu no encontraron continuidad con balón, se vieron superados por momentos en ritmo y presión, y sufrieron en un primer tiempo en el que el filial malaguista llevó el peso del juego. Aun así, las ocasiones más claras fueron albiazules, con oportunidades desperdiciadas que mantuvieron el encuentro en un equilibrio engañoso. La expulsión de un jugador local tras una durísima entrada sobre Bonaque cambió el guion, pero no de inmediato.
Con superioridad numérica, el Decano ganó metros, pero no terminó de sentirse cómodo en un partido que se convirtió en ida y vuelta, demasiado abierto para su gusto. Cuando parecía que el empate era un desenlace posible, apareció el talento individual para inclinar la balanza. Pablo Évora firmó el 0-1 en el 91 con una acción de delantero grande, y Paolo puso la guinda en el 94 con un golazo a la escuadra que sentenció el duelo. Victoria sufrida, poco brillante, pero de enorme valor para un Recre que supo esperar su momento y golpear cuando más dolía.
Análisis jugador por jugador
Jero Lario: 6 – Sereno y fiable cuando fue requerido. Apenas tuvo trabajo real, pero respondió con seguridad en la única acción de verdadero peligro, saliendo por alto con determinación. Supo transmitir calma en un contexto incómodo para el equipo, con el Malagueño achuchando más de lo esperado. Partido sin alardes, pero sin fisuras.
Néstor Senra: 5 – Correcto de inicio, frágil con espacios. Empezó priorizando el orden y la vigilancia defensiva, sin excesos ofensivos. Con el paso de los minutos fue perdiendo solidez, especialmente cuando se proyectó en ataque y dejó su espalda expuesta. Forzó una amarilla en una de sus subidas, pero sufrió en un final demasiado abierto para su perfil.
Bonaque: 6 – Fiable en el juego directo, incómodo en los duelos de velocidad. Arrancó con solvencia, pero comenzó a sufrir cuando el Malagueño bajó pulsaciones y empezó a correr. En el tramo final de la primera mitad optó por la vía práctica: despejar y no complicarse. La durísima entrada que provocó la expulsión condicionó su partido, que acabó entre molestias y mucho oficio.
José Carlos: 5 – Cumplidor, aunque sin imponerse. Bien colocado en el inicio, pero le faltó contundencia cuando el Malagueño pisó área. Con superioridad numérica asumió galones en salida de balón, intentando filtrar pases entre líneas. Defensivamente sufrió en los últimos minutos, en un escenario demasiado desordenado.
Juancho Villegas: 5 – Aplicado, aunque sobreexpuesto. Partió como titular en el lateral y cumplió en los cruces, aunque se vio más exigido de lo previsto ante un rival joven, atrevido y eléctrico. La amarilla temprana en la segunda mitad condicionó su margen de maniobra y terminó siendo sustituido.
Pepe Mena: 5 – Con criterio, pero sin mando real. Bien posicionado para dar sentido al juego, pero demasiado vulnerable cuando el Malagueño apretó arriba. Perdió balones en zonas sensibles y le costó templar el ritmo del partido. Mejoró tras el descanso y tuvo una ocasión clara de cabeza que se marchó desviada.
Alberto Vela: 6 – Solidario, versátil y sacrificado. Siempre atento en el equilibrio, ofreciendo líneas de pase y ordenando al equipo. Sufrió cuando el partido se convirtió en ida y vuelta, pero creció tras el descanso. Terminó actuando como lateral derecho, sumando desde la polivalencia.
Da Costa: 5 – Peligroso en el desborde, fallón en la definición. Empezó por la izquierda y tuvo la primera gran ocasión del partido, pero se topó con el portero. Le costó sostener su presencia ofensiva y fue sustituido al descanso. Partido de chispazos, sin continuidad.
Álex Bernal: 5 – Activo sin balón, irregular con él. Comenzó intenso, presionando y participando en la circulación. Se diluyó cuando el equipo dejó de tener la pelota. Tuvo una oportunidad clarísima en el 74 para adelantar al Recre, pero no acertó en el rechace.
Antonio Domínguez: 6 – Talento diferencial, ritmo intermitente. Aportó calidad en cada intervención, sobre todo en conducción y en espacios reducidos. Sin balón le costó sostener el esfuerzo defensivo, pero fue un recurso constante para el equipo en la segunda mitad.
Caye Quintana: 4 – Negado de cara a puerta. Mucho trabajo, pero nula eficacia. Falló un mano a mano en el 28 y protagonizó un error incomprensible en el 49, con la portería vacía. Partido marcado por el desacierto. Está atravesando un momento de sequía evidente.
Paolo: 9 – Desequilibrante, decisivo y emocional. Cambió el partido desde el primer balón que tocó. Atacó, encaró, generó peligro y fue un quebradero de cabeza constante. Redondeó su actuación con un golazo en el 94, liberador y simbólico. Su primer tanto como profesional con el primer equipo no pudo ser más especial.
Dani Romero: 6 – Profundidad y criterio en pocos minutos. Entró con el partido abierto y se atrevió a subir la banda, doblando a Paolo y poniendo centros con intención. Cumplió con creces su papel.
Pablo Évora: 8 – Frío, oportuno y decisivo. Salió en el tramo final y necesitó una acción para dejar huella. Leyó perfectamente la contra, se perfiló y resolvió con calidad para hacer el 0-1. Gol de jugador grande.
Roni: 5 – Batallador sin brillo. Entró para fajarse, fijar centrales y aportar energía. Más pelea que fútbol. Amarilla en el 83. Trabajo oscuro pero necesario.
Juan Almeida: N.V – Entró en el tramo final para formar dupla con Roni. Le anularon un gol por una falta previa. En los pocos minutos que dispuso dejó muestra de su potencial.
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