Ganó el Barça, se cumplieron los pronósticos. ¿El Madrid? Perdió sólo por la mínima, sin burreo. Tan temido porque sabes y admites que eres inferior.
Pasó el mal trago con una conclusión: estuvo muy digno, en el achuchón final casi atrapa el empate. Pero no es, sigue sin ser, el que soñó su entrenador cuando dejó Alemania. Nos hemos comido medio enero.
Si nos atenemos a las circunstancias es probable que su partido fuera el que más le convenía. Por debajo ahora de este Barça, supo manejar el escenario y se las apañó para dejarlo todo abierto hasta el pitido final. Este Barça que no es el de hace un año, pero bueno.
Inferior el Madrid en su cabeza –lo de los armadores empezando por Bellingham es terrible– y también en salud, elemento fundamental y tremendo: la defensa con que termina los partidos tiene muy poco que ver con la que los empieza.
Alonso diseñó para su equipo el partido que más le convenía, pero al final dejó la pista: debemos replantear muchas cosas. Le convenía y se comió tres goles.
Es el primero que sabe que esto valía si acaso para esta vez. Replantear cosas. El asunto es que llevamos diciéndolo desde agosto. Admitamos que sí, que no podía pelarle al Barca a campo abierto como lo hizo en octubre en el Bernabéu. ¿Y mañana? No lo sabe nadie, siguen abiertos todos los interrogantes.
Todo en la noche en la que volvió Vinicius, junto a Raphinha lo mejor del envite. El gol del primer empate fue extraordinario. Su partido fue como aquellos que le llevaron a liderar dos Champions del Madrid y que le mangaran un Balón de Oro, horrible maniobra inicio de todos sus males.
El partido de Vinicius fue lo único de verdad Real Madrid en la noche de Arabia. Y sí, al final apareció Mbappé. Todo en este mundo tiene su lado cómico: su presencia lo fue.
Acabó pues la pesadilla, cuanto madridista firmaba caer en los penaltis con el Atleti, y se cierra el tiempo de ultimátum. Que si Talavera, que si el Sevilla, que si el Betis, que si la Supercopa. Xabi vuelve a Madrid quizá más fuerte de lo que se fue. El equipo, no parece.