Julia Roberts era uno de los rostros más esperados de esta edición de los Globos de Oro. Nominada por su papel en Caza de brujas a mejor actriz en drama (galardón que acabó llevándose Jessie Buckley por su actuación en Hamnet), la ‘sonrisa de América’ se convirtió en una de las mejor vestidas a su llegada a la alfombra roja, donde sentó precedente con su estilismo.
Si hablamos de moda, estos premios son uno de los más especiales para Roberts, ya que según confesó a Vogue, en la gala de 1990 llevó uno de sus looks favoritos de todos los tiempos para recoger su estatuilla: un traje con corbata firmado por Giorgio Armani. Inmediatamente pasó a formar parte de la historia gracias al estilo desenfadado de su melena rizada cargada de volumen, en contraposición con la estética firme y fuerte del power suit que llevaba.
En esta ocasión no ha optado por algo tan rompedor, pero sí que ha dado toda una lección es estilo con su look, demostrando que sigue siendo una de las mujeres de Hollywood que mejor visten a sus 58 años. Tan solo ha necesitado un vestido negro y un collar divertido para brillar.
La joya imprescindible para un escote pronunciado
En una alfombra roja protagonizada por el negro, Julia Roberts entraba de lleno en las listas de mejor vestidas con un impresionante vestido largo, con hombreras y un pronunciado escote en forma de ‘v’.
La actriz derrochaba glamour por los cuatro costados con un diseño firmado por Armani Prive, inspirado en la colección de Otoño/Invierno Alta Costura 25/26 de la firma. La prenda, estaba hecha en terciopelo, uno de nuestros tejidos favoritos de la temporada, con manga tres cuartos, hombreras pronunciadas y un llamativo escote de pico con el que conseguía iluminar el rostro para que el negro tan pesado del vestido no lo apagase.
Si bien esta pronunciada abertura era necesaria, en ocasiones puede ser demasiado reveladora, por lo que Julia Roberts y su estilista, Elizabeth Stewart, apostaron por joyería original y atrevida. La pieza clave es un collar en forma de fresa de la misma longitud del escote. Se trata de un diseño XL hecho de cristales y Swarovski, con el que conseguía desviar la atención y darle un toque más elegante al vestido de Armani.
Este set se completaba con un anillo y unos pendientes a juego, elevando la sobriedad de su look a algo más juvenil y atrevido. Con este estilismo, Julia Roberts sentaba precedente en cuanto a tendencias del 2026 se refiere, con joyería con mucha personalidad que se transforma en la protagonista inesperada de cualquier look.