El Departamento de Movilidad, Turismo y Ordenación del Territorio ha llevado a cabo este lunes en Oñati una jornada abierta para informar a la ciudadanía sobre el proyecto de rehabilitación de la Universidad de Oñati. En la misma, además de la diputada Azahara Domínguez, han participado profesionales de Tabuenca, empresa redactora del proyecto, así como personas técnicas del área de arquitectura de la Diputación foral, que han sido quienes han explicado en qué van a consistir las obras que se van a llevar a cabo.

Azahara Domínguez, que ha recordado que la Universidad Sancti Spiritus es “un tesoro del Renacimiento vasco”, ha explicado que desde comienzos de la legislatura su departamento adoptó el compromiso de “acometer una rehabilitación, dado el importante deterioro que presentaba” el edificio. En este sentido, ha expuesto que ya en el año 2024 se comenzó a actuar sobre el mismo, “caracterizando los deterioros existentes, seleccionando zonas para la realización de pruebas de intervención y elaborando una memoria que ha permitido definir las técnicas y productos a emplear en los trabajos que ahora arrancan”. 

Estas actuaciones, que han sido realizadas por parte de la empresa especializada Petra, han permitido que, una vez adjudicadas las obras, puedan iniciarse este mismo mes de enero, dando así el “impulso definitivo a la rehabilitación de esta joya arquitectónica”. “La Universidad de Oñati, además de ser un edificio de extraordinario valor arquitectónico, constituye uno de los grandes símbolos históricos y culturales de Gipuzkoa. Por ello, es una noticia especialmente positiva que vayamos a comenzar por fin las tan esperadas obras de rehabilitación”, ha celebrado Azahara Domínguez, quien ha subrayado que “esta intervención permitirá frenar y corregir el progresivo deterioro que el inmueble ha ido sufriendo a lo largo de las últimas décadas”. En este sentido, ha remarcado que “cuidar y preservar nuestro patrimonio no solo supone proteger nuestro pasado, sino también garantizar el futuro de nuestro territorio y de los valores que nos definen como territorio”. 

Primera fase: 2,3 millones de presupuesto y nueve meses de plazo
Según se ha explicado, las obras van a arrancar el próximo lunes, día 19, su primera fase, que cuenta con un presupuesto de 2,3 millones de euros (IVA incluido), un plazo de nueve meses de ejecución y van a correr a cargo de a la empresa Teusa Técnicas de Restauración S.A. 

En este primer periodo se van a actuar sobre las fachadas exteriores, que ha sufrido en los últimos años un importante deterioro que ha llevado al desprendimiento de algunos elementos ornamentales. Además, se va a actuar también sobre el claustro. “Con estos trabajos se mejorará el aislamiento térmico del tejado, se sustituirán las tejas deterioradas, se rehabilitará el sistema de recogida de aguas pluviales y se restaurarán todas las fachadas. Tendrá especial importancia la restauración de los elementos escultóricos y para ello trabajarán restauradores especialistas. La pieza dañada por el rayo el pasado mes de julio también será sustituida en esta fase”, han explicado los responsables del proyecto.

Segunda fase: adecuación de la oficina de turismo
En una segunda fase, cuyo proyecto también está redactado, se acometerán las obras de adecuación de la Oficina de Turismo de Oñati, la mejora de la accesibilidad y otros trabajos complementarios necesarios para dotar al edificio de un uso más público en el futuro. “Se adaptarán nuevas salidas de emergencia y se habilitarán también espacios para las instalaciones para atender las necesidades de ventilación y climatización que tendrá este uso más público”, han detallado las y los expertos.

Esta segunda fase tendrá un costo que rondará el millón de euros y un plazo de ejecución cercano a los seis meses. Está previsto que la licitación se ponga en marcha este mismo enero.  

Cabe recordar que en noviembre de 2024, el Gobierno de España, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, concedió financiación para este proyecto.

Joya del Renacimiento vasco
El edificio de la Universidad de Oñati, que hoy alberga la sede del Instituto Vasco de la Administración Pública y del Instituto Internacional de Sociología Jurídica, está considerado como una de las joyas del Renacimiento en Euskadi. Fue mandado a construir en el siglo XVI por el obispo Rodrigo Mercado de Zuazola y uno sus elementos más destacables es su señorial fachada de estilo plateresco. Destaca también el artesonado mudéjar, muy poco habitual en Euskadi, que fue fabricado en Ávila en madera de roble por Gijaba; el claustro típico renacentista, de dos pisos, con sus arcos de medio punto y sus 32 medallones; o el retablo plateresco de la capilla, obra del escultor francés Pierres Picart. 

El inmueble está declarado Bien de Interés Cultural con protección especial. Habiendo sido ya declarado monumento histórico-artístico desde 1931. Y, en 1987 el Gobierno vasco lo declara monumento histórico-artístico de carácter nacional.

Conscientes del valor artístico del edificio, desde el año 1935 se han realizado un total de seis intervenciones destacables. La última rehabilitación integral del edificio data de 1993 y corrió a cargo del arquitecto Pablo Borde. Sin embargo, en los últimos 20 años y pese a las más de 60 intervenciones de mantenimiento que se han llevado a cabo, la fachada ha sufrido un deterioro progresivo, que derivó en el desprendimiento de varios elementos ornamentales pétreos en el año 2022. Es por ello que, en la presente legislatura, se ha decidido abordar una nueva rehabilitación. 

“Oñati fue epicentro del conocimiento en Gipuzkoa y es de justicia no solo devolverle al edificio su esplendor, sino equiparlo de forma que esta joya vuelva a estar al servicio de la gente”, ha señalado la diputada.