El Club Baloncesto Zaragoza firmó este fin de semana una victoria de enorme mérito ante el CB Llíria (80-75) en la jornada 14 de la Segunda FEB, correspondiente al último partido de la segunda vuelta. Un triunfo trabajado, sufrido y cargado de épica, que refuerza el carácter competitivo de un equipo que supo sobreponerse a las dificultades para llevarse un encuentro clave… y también el average particular.
El CBZ llegaba al choque con un serio contratiempo de última hora: las inesperadas bajas de sus dos aleros titulares, Zhao y Aragonés, lesionados en el último entrenamiento de la semana y que no pudieron vestirse de corto. Lejos de acusar el golpe, el conjunto rojillo tiró de juego coral, mentalidad ganadora y un esfuerzo colectivo sobresaliente para mantenerse con vida en un duelo de máxima exigencia.
El partido fue intenso desde el primer minuto, con pequeñas ventajas que durante muchos tramos supo manejar el conjunto valenciano, liderado por la batuta de su base Meana. Al inicio del último cuarto, el marcador reflejaba un preocupante 53-60, pero fue entonces cuando emergió la mejor versión del CBZ.
En ese momento crítico apareció con fuerza la figura de Yasin Kolo, auténtica referencia en la pintura rojilla, que firmó una actuación contundente con 18 puntos y 9 rebotes, sosteniendo al equipo cuando el partido pintaba más feo. Junto a él, destacó el trabajo incansable de Pablo Aso, que coqueteó con el doble-doble (9 puntos y 10 rebotes), demostrando una vez más su importancia en ambos lados de la pista. Mención especial también para Óscar Alvarado, cuya dirección y compromiso defensivo fueron claves para conectar al equipo y ordenar el juego en los momentos decisivos.
La recta final fue un auténtico ejercicio de temple por parte del CBZ, más preciso en ataque y sólido en defensa, logrando no solo cerrar la victoria, sino también hacerse con el average particular, un detalle que puede resultar decisivo en el tramo final de la temporada.
La nota emotiva del encuentro la puso Raúl Borges, canterano del Club Baloncesto Zaragoza desde categoría minibasket y miembro del equipo que logró el ascenso la pasada temporada, que debutó oficialmente en Segunda FEB, culminando un camino de trabajo y compromiso con el club.