Casi sin tiempo para saborear una victoria de mucho valor y para muchos inesperada, el Casademont Zaragoza vivirá un lunes diferente en el que se enfrentará a uno de los máximos retos que se puede econtrar cualquier equipo en el baloncesto europeo, visitar el Roig Arena (20.30). Los de Ramírez vuelven a Valencia y, tras el aplazamiento por la alerta por temporal, esta vez sí tendrán enfrente a los de Pedro Martínez, que están siendo la sensación de la temporada por su juego vertiginoso y muy efectivo.
Llegará al partido sin nada que perder el conjunto aragonés con la tranquilidad que le han dado sus dos últimos triunfos (ante el Lleida y el Gran Canaria) y que han servido para alejar la crisis de identidad y de resultados que estaba atravesando el Casademont. Pero ahora el futuro se ve con algo más de optimismo en un momento del curso en el que, curiosamente, los recursos con los que cuenta el técnico son más escasos. Con lo justo tendrá que intentar asaltar, como ya ha conseguido el equipo femenino en dos ocasiones, el impresionante Roig Arena.
Pero si lo de las chicas fueron victorias gigantes, si el equipo aragonés consigue salir con una sonrisa de Valencia, vistas las circunstancias con las que llega al choque, será un triunfo casi sobrenatural. En contra del Casademont está la diferencia de recursos con los que va a contar cada equipo (Pedro Martínez hace cada partido dos o tres descartes de máximo nivel mientras Ramírez deberá tirar de la cantera para rellenar la convocatoria), pero quizá el único punto a favor de los aragoneses es el momento en el que llega el partido.
Un día raro
Para empezar, la fecha en la que se va a disputar. Nadie está habituado a jugar un lunes y quizá el factor sorpresa o la inusualidad puedan beneficiar a los que no parten con ventaja. Además, el Valencia Basket, a pesar de la apisonadora que ha demostrado ser desde el inicio del curso, llega con alguna duda tras sufrir dos derrotas consecutivas en sus dos últimos choques, ante el Mónaco y el Unicaja (ambos partidos en el Roig Arena). Algo que no empaña la brillante temporada de los taronjas, que son colíderes de la ultracompetitiva Euroliga.
Los valencianos son un bloque sólido sin ninguna gran estrella pero con muchos jugadores que, si tienen su día, son letales. Destacan el aragonés Jaime Pradilla, que está viviendo el mejor momento de su carrera, y nombres como Montero, Badio, Costello o Reuvers. Un plantel al que Pedro Martínez le está sabiendo sacar todo el jugo y un reto mayúsculo para un Casademont que llega de nuevo en cuadro al choque.
Con una rotación cortísima, aunque con la moral por las nubes tras su mejoría, el equipo aragonés deberá, para empezar, encontrar la forma de competir ante el Valencia y, después, buscarle la cosquillas para llevarse el triunfo. Si lo primero ya parece difícil, lo segundo sería un escándalo.