El cantante Francisco González, conocido simplemente como Francisco, ha participado en un podcast de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) en el que ha hablado abiertamente sobre las dos enfermedades respiratorias que padece: enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID) y apnea del sueño. Esta última se estima que podría afectar a más de 2 millones de personas sin diagnosticar en España, mientras que otras 600.000 ya están en tratamiento. Entre ellas se encuentra Francisco, quien comenta los cambios que experimentó tras empezar la terapia: “La diferencia que noto es que tengo muchísima energía, ya no me entra sueño. No como antes, que estaba todo el día somnoliento”. También lo ha notado en el escenario. “Ahora subo cargado de energía, descansado, con mejor humor”, relata.
La apnea del sueño, conocida clínicamente como síndrome de apneas e hipopneas del sueño (AOS), se caracteriza por pausas repetidas en la respiración durante el sueño, lo que provoca un descanso no reparador y una disminución de la oxigenación. Su prevalencia crece entre un 8 % y un 10 % cada año y se asocia a un mayor riesgo de hipertensión arterial, enfermedad coronaria, ictus, diabetes y deterioro cognitivo.
Síntomas y signos de alerta durante la noche y el día
Las personas que sufren apnea del sueño dejan de respirar durante al menos 10 segundos de manera repetida a lo largo de la noche. En ocasiones, pueden llegar a durar hasta dos minutos.
Estas paradas respiratorias son fácilmente reconocibles para la persona que duerme con el afectado, que suele detectar un ronquido muy intenso que finaliza en un silencio absoluto del ruido respiratorio.
Los principales signos de alerta durante la noche son los siguientes:
- Despertarse con sensación de ahogo.
- Visitas frecuentes al baño.
- Dificultad para conciliar el sueño o mantenerlo durante la noche.
- Múltiples despertares.
Los síntomas y consecuencias durante el día también son muy significativos:
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Sensación de cansancio.
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Somnolencia en momentos de la vida diaria en los que no se debería sentir sueño: comiendo, hablando con alguien, viendo la tele…
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Somnolencia en situaciones de alto riesgo: en el trabajo, cocinando, conduciendo…
Mayor riesgo de accidentes laborales y de tráfico
La falta de sueño reparador como consecuencia de la apnea del sueño aumenta de forma significativa el riesgo de accidentes de tráfico y laborales.
Antes de ser diagnosticado y tratado de esta dolencia, Francisco estuvo al borde de la muerte por este motivo de forma repetida. “En tres ocasiones he estado a punto de matarme en un accidente de coche. Me dormí al volante; en una de ellas incluso me embistió un camión”, revela.
El mejor tratamiento: la CPAP
El tratamiento de la apnea del sueño no es curativo y hay que seguirlo mientras se padece la enfermedad. Existen varios tipos de terapias en función de la gravedad de la patología. Según exponen los expertos de la SEPAR, se basa, en primer lugar, en cambios en los hábitos de vida. Las principales opciones disponibles son la pérdida de peso, no fumar, dormir las horas necesarias, dormir de lado y hacer ejercicio físico.

Máquina de CPAP para tratar la apnea del sueño. (Foto: Shutterstock)
En cuanto al tratamiento, los neumólogos señalan que el más habitual es la CPAP, que es una máquina que, a través de una mascarilla por la nariz o por la nariz y la boca, administra una presión positiva de aire sobre la vía aérea y evita que se cierre la garganta. No se trata de oxígeno.
Los estudios médicos han confirmado que la aplicación de la CPAP resulta eficaz para suprimir las paradas respiratorias, la disminución del oxígeno y los ronquidos, así como para mejorar la calidad del sueño, la somnolencia diurna y reducir riesgo de accidentes de tráfico y laborales, las complicaciones cardiovasculares y la mortalidad relacionada con la apnea.
Existen también otros tratamientos, como las prótesis de avance mandibular. El equipo médico que trata a cada paciente es el que debe encargarse de elegir la mejor opción en función del perfil de su enfermedad.