«Siempre se ha intuido que el marco normativo podía ser un obstáculo insalvable para un proyecto singular que solo podía expresar su originalidad en … la ubicación elegida». La diputada general, Elixabete Etxanobe, ha admitido este martes que el Guggenheim de Urdaibai enfrentaba fuertes condicionantes para garantizar su viabilidad en el emplazamiento escogido. Los estudios encargados «han convertido la intuición en certeza», ha asegurado Etxanobe durante una comparecencia en las Juntas de Bizkaia solicitada por el PP y EH Bildu. El pasado 16 de diciembre se anunció la paralización de una propuesta que también había recibido fuertes críticas por parte de la ciudadanía.
Dichos informes determinaron la «inviabilidad» del proyecto «a corto y medio plazo» debido a complejas «trabas» jurídicas. Entre ellas, las restricciones de la legislación de costas, la normativa medioambiental de la Reserva de la Biosfera y la tramitación urbanística que afecta a varios municipios. Según las estimaciones, el panorama jurídico y administrativo, incluyendo los procesos judiciales abiertos, no quedaría despejado «antes del año 2035».
Etxanobe ha señalado que, aunque «seguimos pensando que este era un proyecto de oportunidad para Urdaibai», el futuro inmediato pasa por impulsar el Plan Estratégico Comarcal de Busturialdea-Urdaibai, que se puso en marcha el pasado julio. Y que éste se enriquecerá con las conclusiones extraídas del proceso de escucha realizado en la zona, cuyos resultados se conocerán a finales de este mes.
La diputada general también se ha referido a los fondos que recibió la Diputación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), que ascienden a 40 millones de euros y estaban destinados al museo, para apuntar que tratarán de retenerlos y dirigirlos a otras actuaciones de regeneración en la zona. «Estamos trabajando con el Miteco», ha apuntado antes de añadir que prefería guardar discreción sobre el asunto y no ser «más explícita».
Críticas de la oposición
«Se está avanzando notablemente en labores de descontaminación del suelo», ha indicado al tiempo que ha valorado que pese a que finalmente el proyecto del museo en la comarca no salga adelante, «el trabajo realizado tienen un valor en sí mismo al margen del proyecto. Antes o después se debía acometer en beneficio del medioambiente y la ciudadanía». Por otro lado, Etxanobe ha cifrado en 1,1 millones la inversión destinada a demoler la antigua fábrica Dalia en Gernika. Un enclave donde se pretendía ubicar una de las dos sedes de la expansión del museo Guggenheim en Urdaibai. Pero no ha facilitado la cifra completa que ha absorbido el proyecto durante los últimos años en cuanto a estudios y otras actuaciones.
Los grupos en la oposición han criticado que «se hayan tardado 17 años en admitir unas limitaciones legales que ya eran conocidas en 2008» y que no haya habido «autocrítica» una vez que se supo la deriva del proyecto. También han solicitado conocer con exactitud a dónde irán a parar los 40 millones del Ministerio.