Este martes, el nombre de Julio Iglesias volvió a ocupar titulares y conversaciones tras la publicación de una investigación de elDiario.es, en colaboración con Univisión, que recoge denuncias por presuntos abusos sexuales atribuidos al cantante en 2021. La noticia activó de inmediato la maquinaria mediática: los programas matinales se lanzaron a buscar voces del pasado que pudieran aportar contexto, matices o memoria.
Entre ellas apareció Makoke, invitada al Club Social de Vamos a ver, quien mantuvo una relación de seis meses con el artista y compartió también una etapa profesional junto a él durante una de sus giras. Su testimonio, lejos del escándalo, dibuja un retrato muy distinto al que hoy circula en los titulares.
Sorprendida por las acusaciones
«He trabajado como azafata por toda España en su gira. Me he quedado en shock, no me lo puedo creer. Conmigo siempre fue un señor y no puedo decir lo contrario», confesó, visiblemente sorprendida por la información publicada.
El cantante Julio Iglesias en una imagen de archivoGtres
Makoke fue más allá y subrayó el comportamiento profesional del cantante en los entornos laborales que ella conoció de primera mano. «Como jefe fue siempre impoluto. Éramos unas diez chicas y nos trató siempre con muchísimo respeto, sin ninguna salida de tono», relató. También recordó el ambiente cercano que percibía entre Iglesias y el personal de su casa: «La gente del servicio le tenía muchísimo cariño. Eran como una familia, y eso lo he vivido yo».
Mientras la investigación sigue su curso y la opinión pública observa con lupa cada nuevo detalle, el testimonio de Makoke se suma a ese mosaico complejo donde conviven el mito, la experiencia personal y la prudencia que exige cualquier acusación aún por esclarecer.