Durante los primeros años de su ascenso en la década de 1990, Jim Carrey nos hizo reír en películas que hoy siguen siendo recordadas, como Ace Ventura: Un detective diferente.

Aunque muchos pensaban que su estilo cómico tenía fecha de caducidad, Carrey se consolidó como uno de los grandes iconos del humor, manteniéndose relevante incluso en tiempos recientes.

Su consolidación se produjo gracias a una trilogía de éxitos: Ace Ventura: Un detective diferente, La máscara y Dos tontos muy tontos. En declaraciones a Roger Ebert, Carrey reveló que la productora lo buscó durante dos años para protagonizar Ace Ventura: Un detective diferente.

A pesar de sus dudas iniciales, Carrey aceptó, pero se encontró con un obstáculo: “odiaba” el guion original y consideraba que “era horrible”.

El borrador original fue escrito por Jack Bernstein y revisado por el director Tom Shadyac, pero Carrey decidió tomar las riendas y adaptarlo completamente a su visión.

La productora le ofreció un escenario poco habitual: podía reescribir el guion por completo sin compromiso de seguir adelante con la película. Esto permitió a Carrey tomar Ace Ventura: un detective diferente desde sus cimientos y reconstruirla según su criterio. “Lo reescribí escena por escena, y literalmente no quedó ni una sola línea del guion original”, señaló.

Tom Shadyac se convirtió en su aliado perfecto, permitiéndole trasladar al cine la espontaneidad y energía que desplegaba en el escenario.

El resultado fue un éxito rotundo: Ace Ventura: Un detective diferente debutó como número uno en Estados Unidos, multiplicó siete veces su presupuesto en taquilla y catapultó a Jim Carrey al estrellato mundial.

Es muy probable que, sin esta oportunidad de reescribir Ace Ventura, Carrey no hubiera obtenido tantos papeles de renombre en los años posteriores.