Con el paso de los años, los compañeros y rivales de Tadej Pogacar tienden a alejarse de él, de su poder plenipotenciario, de su hegemonía incuestionable. Con la derrota aceptada de antemano, a las estrellas del ciclismo no les queda otra que buscar objetivos … fuera de la órbita del esloveno, en aquellas carreras o equipos donde no compite. Tres ejemplos. Jonas Vingegaard anuncia que correrá el Giro, lo mismo que Joao Almeida, tantos años gregario de Pogacar. Y fuera del UAE se marchó Juan Ayuso (al Lidl) con el propósito de tener libertad y ejercer de líder.
Dicen los exciclistas que la presión en el pelotón es constante y que el riesgo de agotamiento está más presente que nunca. Lo que antes era una visión comedida de la temporada para desarrollar el estado de forma según avanzaban las carreras, ha sido sustituido por una intensidad inapelable desde la primera carrera.
Los ciclistas ya no llegan con algún kilo extra de las vacaciones en noviembre, ni de las Navidades. «Se nota, sobre todo, después del Covid -asegura el excorredor italiano Davide Cimolai a ‘Spazio Ciclismo’-. Ahora, en la primera carrera del año, un profesional debe estar en forma; de lo contrario, te arriesgas a no terminarla o a alargar el tiempo de recuperación. Esto vale para todos, salvo Pogacar y Van der Poel».
En 2026 se espera una repetición de lo sucedido en 2024 o 2025. Un Pogacar intratable que solo ha sido derrotado en cuatro instantes puntuales, el esprint de la Milán-San Remo ante Van der Poel, la caída en la París-Roubaix que propició el triunfo solitario del genio holandés, el muro de Montmatre en París, donde claudicó ante otro fenómeno, Van Aert, y el Mundial contrarreloj, donde fue doblado por Remco Evenepoel.
El resto son victorias de Pogacar, 45 en dos temporadas insuperables. Para la campaña que comienza en breve en Australia (20 de enero, Tour Down Under) el calendario del esloveno es el terreno a evitar para sus adversarios, salvo Van der Poel y Evenepoel.
Pogacar correrá la Strade Bianche, Milán-San Remo (que nunca ha ganado), Tour de Flandes, París-Roubaix (tampoco ha ganado), Lieja, Tour de Romandía, Tour de Suiza y Tour de Francia. «Prefiero ganar la París-Roubaix que el quinto Tour», sentenció la estrella del ciclismo.
«Ganar la Vuelta me motivó más para ir a por todas este año en el Giro de Italia»
Jonas Vingegaard
Ciclista del Visma
Como si huyera de la peste, Jonas Vingegaard elige otro camino alternativo. En La Nucía (Alicante), donde está concentrado el equipo Visma, el danés se anuncia en el Tour de los Emiratos, la Volta a Cataluña y el Giro de Italia antes de cruzarse con Pogacar en el Tour, la única carrera donde podrían coincidir este año.
«Me encantaría añadir la maglia rosa a mi colección -explica el danés-. Llevo tiempo pensando en correr el Giro. Es una de las carreras más importantes del calendario y nunca la he hecho. Ganar la Vuelta en otoño pasado me motiva aún más para acudir a por todas en el Giro».
Vingegaard busca su cuota de rendimiento y popularidad en otros escenarios. Solo siete ciclistas en la historia han conquistado las tres grandes, Giro, Tour y Vuelta. Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome. Durante esta primavera, el nórdico podría ser el octavo.
El portugués Joao Almeida lleva cuatro años dejando ronchas de piel por las carreteras del Tour en favor de Tadej Pogacar, quien ha conquistado las tres últimas ediciones, 2023, 2024 y 2025. El curso pasado, en la Vuelta a España que le disputó a Vingegaard, se convenció que puede agenciarse una grande.
«Pogacar no necesita de mis servicios para ganar el Tour»
Joao Almeida
Ciclista del UAE
«No hubo una gran diferencia entre Vingegaard y yo -dice el luso-. Probablemente él no estaba en su mejor forma después del Tour. Yo he mejorado cada año y siento que esta temporada puede ser… Pogacar no me necesita para ganar el Tour». Almeida concursará en el Giro y la Vuelta.
El español Juan Ayuso abandonó de mala manera el UAE, hablando de dictaduras y sin sintonía personal con Tadej Pogacar. Fichó por el Lidl y dice sentirse cómodo como cabeza de ratón. «Todo el apoyo que nunca he tenido ahora lo estoy teniendo. En el ciclismo de hoy no se habla solo del Tour».
Solo Remco Evenepoel, nuevo líder del poderoso Red Bull donde antes mandaba Roglic, persiste en la idea de derrocar a Pogacar en el mano a mano. El belga coincidirá con el esloveno en Flandes, Lieja, el Tour y el Mundial.