Tan prometedores y divertidos como tiernos, los jóvenes -y hasta adolescentes-, Brooklyn Nets confirman en el cuarto partido de la temporada que, efectivamente, todavía andan verdes. El conjunto neoyorquino, que reclutó hasta cinco chavales en la primera ronda del draft, se ve acribillado y abrumado por el poder de los intensos Houston Rockets de Kevin Durant (137-109) y se hunden en el Este con un 0-4. Su entrenador, Jordi Fernández no tiene reparos en cantarle las cuarenta a sus chicos.
“Es cuestión de quién queremos ser”, espeta el técnico de Badalona.
“Dar 42 puntos para empezar no está bien. Es simplemente inaceptable tomar un partido NBA por sentado. Nuestros chicos lo están intentando, sólo que no saben que pueden jugar más duro y estar más concentrados. Mucho es falta de experiencia”, añade Jordi Fernández.
“Vamos a retar a los chicos para que mantengan la concentración. No importa si juegas 20 segundos, 3 minutos o 10. Tu atención a los detalles y el esfuerzo tienen que estar ahí”, agrega el catalán, formando y enseñando a sus jugadores como al fin y al cabo se hace tan bien en el Joventut en el que Jordi empezó a jugar con 6 años.
Los Nets, el equipo más joven de la NBA con una media de 23 años -ningún treintañero en el roster-, perderán los tres siguientes encuentros para ponerse 0-7 y caer hasta el farolillo rojo. Hoy, con la temporada poniendo rumbo a su ecuador, Brooklyn empieza a ver brotes verdes en pleno invierno neoyorquino, decimoterceros en el Este con 11-26.
La NBA se empieza a percatar del potencial que hay en la talentosa chavalería que instruye Jordi Fernández, quien ha logrado espantar la crisis de resultados fiel a sus principios, incluyendo ese carácter directo y cristalino que, lejos de molestar, gusta a sus jugadores.
“Te lo dice como es en vez de suavizarlo, sin andarse con rodeos”, comentaba Day’Ron Sharpe en una de las visitas de los Nets a Toronto. “Nos dice lo que tenemos que hacer, lo que hicimos mal, cómo lo abordaremos y cómo podríamos mejorar. Es trasparente con nosotros”, agregaba el ala-pívot de 24 años sobre el primer entrenador español de la NBA de la historia y viviendo su segundo curso como head coach.
Aunque Jordi, de 43 años, ya lleva 17 en Estados Unidos y tiene bien asimilada la cultura de la NBA, el de Badalona conserva intacta la esencia del entrenador europeo que va directo al grano y no le teme a darles toques de atención en público en esta paciente reconstrucción de estos Nets post Irving-Durant.
«A Jordi le encanta hacer a los jugadores responsables, no importa cuál sea su rol en el equipo»
Terance Mann, jugador de los Nets
Y aunque este equipo de Brooklyn es tan joven hasta el punto de no haber ningún jugador de 30 años, hay alguno que otro con experiencia suficiente en la NBA como Terance Mann como para poner en perspectiva a sus 29 lo especial de Jordi como entrenador en comparación con otros técnicos estadounidenses.
Mann tuvo a un ilustre técnico de la vieja escuela como Doc Rivers en los Clippers y también a Tyronn Lue en el conjunto angelino y a Quin Snyder en los Hawks antes de llegar a Nueva York el pasado verano.
“Definitivamente Jordi es un poco diferente a otros. Creo que su pasión viene de su perspectiva europea de las cosas, su pasión por el baloncesto, le encanta hacer a los jugadores responsables, no importa cuál sea su rol en el equipo. Es algo que definitivamente llama la atención”, explicaba a MD Mann, el más veterano de estos Nets a sus 29 años junto a Haywood Highsmith.
Los jugadores de los Nets aprecian la honestidad de Jordi Fernández, cuyo franco carácter y habilidad para construir relaciones personales es lo primero que destacan en cualquier sitio por el que haya pasado el catalán, con pasado en Cavaliers, Nuggets, Kings y también España, Nigeria y Canadá en cuanto a selecciones nacionales.
La riqueza de conocimientos tácticos de un Jordi Fernández que cuenta con la ventaja de conocer bien tanto el baloncesto NBA como el FIBA -donde aprendió mucho de Sergio Scariolo-, tampoco ha pasado desapercibido. Pero el primer requisito es lograr que los jugadores crean en una idea, algo que a veces se pasa por alto en el deporte de élite.
Tan importante como es dominar la pizarra -o a veces incluso más-, es gestionar un grupo humano, y ahí el catalán se mueve como pez en el agua. Por supuesto, esto no va de dar palos sino también zanahorias y las de Jordi se sienten como susurros a los caballos. Sólo hay que ver cómo habla del catalán precisamente el caballo ganador de estos Nets, Michael Porter Jr. campeón de la NBA con los Nuggets de Nikola Jokic y máximo anotador de Brooklyn con 26 puntos de media.
“En Denver era entrenador asistente y aquí es entrenador jefe. Es bonito verle en un rol diferente. Le estoy agradecido porque creyera en mí como jugador, que me trajera aquí. Estoy feliz de estar aquí jugando con él”, destacaba el alero, que llegó a Brooklyn en verano en el traspaso que envió a Cam Johnson a los Nuggets, donde Porter Jr. y Jordi compartieron tres temporadas juntos.
“Siempre nos llevamos bien en Denver, me dio muchos consejos y me ayudó a crecer como jugador cuando él era entrenador asistente. Siento que invirtió tiempo en mí y mi crecimiento como joven jugador en Denver. Así que es como si se cerrara el círculo, estar jugando con él como entrenador jefe es muy bonito. Tiene el mejor interés en mí y, por supuesto, ha sido divertido jugar para él hasta ahora”, añadió el alero de 27 años.
Como bien describió Michael Porter Jr. con ese toque de sentimiento, la Gran Manzana ha testimoniado la culminación de Jordi Fernández y el jugador como devotos del baloncesto: aunque el catalán quiere mucho más a sus todavía 43 años, se ha convertido en head coach en los Nets tras más de una década picando piedra como ayudante. Y aunque Porter Jr. ganó el anillo con los Nuggets en 2023, ha sido entre los rascacielos de Nueva York donde ha ascendido a estrella tras muchos años a la sombra de Jokic en las alturas de Denver con ese notable salto anotador de 18 a 26 puntos.
Insistente
Jordi y su manera de transmitir confianza a los jugadores
Sin alejarse de su carácter franco con sus pupilos, para Jordi también es innegociable lo de transmitir confianza a sus jugadores de manera reiterada. Un buen ejemplo de ello es la insistencia del catalán en tirar y seguir tirando si los triples son de calidad, incluso en esos fatídicos días en los que la bola no quiere entrar.
“Siempre nos da confianza y sólo nos dice de hacerlo, especialmente tirando”, apunta Day’Ron Sharpe.
“Nos dice que tiremos, incluso si fallamos. Le dice que no le importa, que debería haber tomado ese tiro, incluso si había alguien delante. Te dice “trabajas en ello siempre, tienes que hacer eso”. Te lo dice como es”, añade Sharpe. Y, si es necesario, el catalán se pondrá serio.
“Te mostrará cinco clips de vídeo si no tiraste. Te dice cada día que lo sigamos haciendo”, apunta el interior. “Sabe lo que podemos hacer, así que cuando no lo hagamos a un nivel alto sólo nos pregunta “¿Qué pasa?”. Cosas así”, reveló también Day’Ron Sharpe.

🏀
Uno de los pupilos de Jordi Fernández
Day’Ron Sharpe
Pero no todo es siempre recta y plana seriedad por parte de Jordi Fernández.
“Jordi siempre intenta hacer pequeños y graciosos comentarios y cosas así cuando hablamos de cosas serias, pensamos que son serias pero él vendrá y dirá “di alguna broma sobre ello”, cosas así. También intenta hacerlo un poco divertido”, dijo el pívot de los Nets.
Pero el catalán también tiene otras maneras de sorprender a sus jugadores y concederles esos agradecidos ratos de distensión que llaman la atención de veteranos como Terance Mann.
“Una vez en pretemporada, en vez de venir al gimnasio y ejercitarnos, tuvimos un par de días seguidos en los que nos llevó a jugar a pádel, le encanta este deporte, pensé que estuvo muy bien”, reveló el base-escolta de los Nets.
Si bien hace tiempo que el pádel es un fenómeno deportivo y social en España, no es ni de lejos tan popular en Estados Unidos, pues la alternativa al tenis que más gusta es el pickleball, el deporte que más rápidamente está creciendo en América, incluyendo Canadá.

🔙
El veterano exterior ha tenido otros entrenadores como Doc Rivers
Terance Mann
En Canadá precisamente cuentan cómo Jordi Fernández llamó por teléfono personalmente a todos y cada uno de los miembros del cuerpo técnico a su llegada a la selección canadiense en 2023 en una muestra de lo importante que es para el catalán construir relaciones humanas.
De hecho, y al ser preguntado por la gran diferencia entre ser head coach y asistente, el de Badalona siempre se refiere a la responsabilidad de liderar un grupo humano, destacando que “todo el mundo necesita un poco de ti”.
La temporada pasada hubo especialmente un jugador en los Nets que necesitaba de un toque de cálida atención humana en un día especial, Dorian Finney-Smith. En una fecha tan señalada en Estados Unidos como el Día de Acción de Gracias -incluso no hay ningún partido NBA-, el interior no tenía familia con la que celebrarlo pues vive en Dallas.
Jordi Fernández le invitó a su casa y a Finney-Smith le encantó.
“Tuve que pasar Acción de Gracias con él y su familia. Estuvo bien, porque mi familia estaba en Dallas y conocí a su familia y sus padres. No hablaban inglés y él fue el traductor, pero estuvo bien. Tuve que probar algunas de las cosas que a ellos les gustan por Acción de Gracias, lo que es diferente a lo que comemos, pero fue una experiencia fantástica”, decía el año pasado el ahora jugador de los Houston Rockets.
«Es un genio de entrenador»
El ingenio táctico de Jordi Fernández
El entrenador de Badalona tiene su sello personal en su gestión de las relaciones humanas y, por supuesto, también en la pizarra. Si bien todavía no se ha hablado tanto de ello en el contexto de una carrera en la NBA como head coach que apenas empieza y unos Nets en plena reconstrucción, el técnico más laureado de la última década, Steve Kerr, ha alabado el talento táctico de Fernández.
El preparador de los Warriors elogiaba el curso pasado al catalán por la manera con la que los Nets empezaban construyendo sus posesiones y esta campaña por cómo está desarrollando a las promesas de los Nets. También tiraba piropos a Jordi el técnico de los Nuggets, David Adelman, por la estrella en la que se había convertido Michael Porter Jr.
Precisamente el alero se deshacía en elogios hacia el español por su imaginación para hacerle llegar el balón, un desafío recurrente para las estrellas por toda la atención que reciben de las defensas.
“Creo que Jordi es un genio de entrenador, es un genio en cuanto a los esquemas que utiliza, especialmente ofensivamente para mí. Con la manera cómo los equipos me defienden no me intentan coger la bola y Jordi tiene diferentes maneras creativas con nuestro equipo haciendo jugadas para ayudarme a tocarla y distraer es realmente otro nivel. Lo hace muy fácil para que pueda hacer mi juego”, destacaba el alero en declaraciones recogidas por Erik Slater.
Por supuesto, hay mucho también de baloncesto europeo en la filosofía de juego de Jordi Fernández con el juego en equipo y el movimiento de balón como innegociable seña de identidad y la atención a la defensa con presencia de una gran variedad de coberturas. Lo destacaba el año pasado un jugador que sabe bien lo que es el basket europeo como Bojan Bogdanovic.
“Lanzamos diferentes defensas al oponente, sabe cómo ser duro en diferentes momentos. Hacemos varias jugadas intentando mover el balón, jugando de la manera correcta y probando diferentes emparejamientos en defensa y zonas. Algunas veces lanza zona (cuando el rival) saca de banda o de fondo y los jugadores rivales no lo esperan. Juegue quien juegue a veces doblará o jugará uno contra uno, intenta limitar al rival en eso, lanzando diferentes defensas a diferentes jugadores”, explicaba a MD con detalle el ex del Real Madrid, ya retirado.
Por su parte, a Terance Mann le ha sorprendido esa filosofía europea de Jordi en defensa, apartado en el que Brooklyn fue el mejor de la NBA en diciembre.
“El estilo de baloncesto es lo que más me llama la atención, esta atención a la presión del balón en el lado defensivo, no sabía que, viniendo de Europa, ellos lo hicieran tanto, eso me sorprendió mucho. Es su mentalidad defensiva”, destacó el jugador más veterano de estos Nets con mucho de Joventut, construyendo con paciencia desde la base en contraste con los Nets que tiraron la casa la casa por la ventana firmando el mismo verano de 2019 a Kyrie Irving y Kevin Durant y en 2021 a James Harden. Hoy incluso son el equipo de la NBA que menos gasta en salarios, con 143 millones de dólares frente a los 231 de los Cavaliers, la plantilla más cara.
Brooklyn fue el primer equipo de la historia que reclutó cinco jugadores en una primera ronda de draft incluyendo al ex del Real Madrid Egor Demin. La franquicia neoyorquina está dispuesta a forjar y pulir diamantes de la misma manera que siempre se ha hecho en la Penya. Construir desde abajo va en el ADN de Jordi Fernández, por de dónde es y porque empezó su camino en la NBA en el desarrollo de jugadores. Pero, en los estándares de Jordi y sus Nets, construir no es un eufemismo para encubrir el maquiavélico “perder para ganar” que se ha visto en varias franquicias, el llamado ‘tanking’.
“Nosotros nunca aceptamos la derrota”, subrayaba el catalán a MD. “Lo que sí queremos es establecer son hábitos ganadores, y hábitos ganadores es lo que haces día a día y al final es lo que transmitirás cuando juegas. Después, puedes tener hábitos ganadores y acabar perdiendo. Entonces, puedes ver vídeo y trabajar, y empezar a ver el por qué y seguir mejorando. Pero estos hábitos son lo importante y si lo haces de manera continuada vas viendo victorias y las victorias lo que te dan es energía para venir al día siguiente y volver a trabajar y querer mejorar”, reflexionaba también el catalán.
Lee también
“La energía positiva es muy importante y estas victorias para nosotros son muy importantes porque nos dan ese plus de más para seguir trabajando y estoy muy contento con el grupo, cómo competimos”, destacó el técnico de los Nets. Y al que no dé su 100%, el entrenador de Badalona no tardará en hacérselo saber. La fórmula de de exigencia y franqueza encabeza la pizarra de Jordi Fernández y convence a la NBA.