El gobierno brasileño emitió el martes (13) un comunicado oficial expresando su preocupación por las manifestaciones en Irán.

Las protestas, que se han propagado por todo el país, comenzaron el 28 de diciembre motivadas por el aumento del costo de vida. Luego, los manifestantes dirigieron su descontento contra los gobernantes de Irán desde la Revolución Islámica de 1979.

Las autoridades iraníes respondieron con fuerza letal contra los manifestantes, lo que resultó, según organizaciones no gubernamentales, en al menos 600 muertos.

En el comunicado oficial, la cancillería brasileña lamentó las muertes y defendió la soberanía del pueblo iraní para decidir el rumbo de su país.

«Subrayamos que corresponde únicamente a los iraníes decidir de manera soberana el futuro de su país e instamos a todos los actores a entablar un diálogo pacífico, sustantivo y constructivo», reza el texto.

El gobierno brasileño informó además que, hasta el momento, no se han reportado brasileños muertos o heridos. La embajada en Teherán está brindando asistencia a la comunidad brasileña en Irán.

Amenazas

Las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos e Israel de fomentar las protestas y han amenazado con atacar bases estadounidenses.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que las protestas pacíficas son toleradas en el país, pero considera que los disturbios recientes son provocados por «terroristas externos» para justificar una invasión de Estados Unidos e Israel.

Donald Trump ha amenazado con intervenir militarmente en Irán. El lunes (12), anunció que impondría un arancel del 25% a cualquier país que comercie con la República Islámica de Irán.

El anuncio de Trump ha generado preocupación en Brasil sobre posibles impactos en el comercio, especialmente en la agroindustria, que es la principal beneficiaria de la relación con Teherán. El gobierno espera la publicación de la orden ejecutiva estadounidense para definir su posición.

En 2025, Brasil mantuvo un comercio de casi US$ 3.000 millones con Irán, aunque el país persa representa solo el 0,84% de las exportaciones brasileñas.