La obra se llama «Las columnas del mar«. Un grupo escultórico con un Neptuno de ocho metros y una Venus de otros cinco metros hechos por el artista Ginés Serrán-Pagán. Iban a ser la bienvenida al Puerto de Málaga. Para ello se hizo una … licitación de más de 69.000 euros, se eligió el emplazamiento, se construyeron las bases de tres metros de altura y se dispuso todo para la instalación. Sin embargo, saltó la polémica y ha habido que dar marcha atrás.

Las instituciones culturales de Málaga se opusieron frontalmente. La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo dijo en un comunicado que eran «desmesuradas» y que iban a alterar la imagen de la ciudad. Además, cuestionaba su «concepto estético». La Academia calificó el proyecto de «pseudo-neoclasicismo pretencioso y grandilocuente, de inequívoco enganche kitsch, más propio del cómic de superhéroes y superheroínas surgido del universo Marvel que de una sincera recuperación del clasicismo desde la óptica contemporánea».

«Su estética se nos revela más que dudosa para un proyecto escultórico con dimensión urbana como éste», concluyó. El artista defendió su obra: «Que las juzgue el pueblo», dijo en entrevistas ante la bola de nieve que se estaba formando por una esculturas que iban a estar instaladas un mínimo de 25 años. Ese era el acuerdo al que había llegado el Consejo de Administración del Puerto de Málaga.

El propio alcalde, Francisco de la Torre, ante la presión de las instituciones y las críticas que se vertían, sobre todo, en las redes sociales, pidió a la Gerencia de Urbanismo que profundizara en el tema para ver si es necesario contar con autorización municipal para su instalación.

Tras la exposición temporal las obras se llevarán a un lugar con un menor impacto visual en la ciudad

Finalmente, el Puerto de Málaga ha reculado. Las estatuas no estará 25 años recibiendo a los visitantes, sino solo se seis meses. Este miércoles, la Autoridad Portuaria ha informado en un breve comunicado su cambio de parecer, que va en sintonía de los último que pidió el alcalde: «una exposición temporal breve».

«Ante la controversia generada entre diversas instituciones de carácter cultural por su ubicación en los accesos al Puerto desde la Plaza de la Marina, tras diversas conversaciones mantenidas entre el Ayuntamiento y esta Autoridad Portuaria, se ha adoptado la decisión de que la exposición temporal del citado grupo escultórico se limite a un período de seis meses«, ha apuntado el Puerto de Málaga.

Transcurrido ese período temporal, el Puerto se compromete a proceder a su desmontaje para el traslado a una ubicación «consensuada y con menor impacto« en el paisaje de la ciudad de Málaga.