La Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf), formada por una quincena de sindicatos médicos de toda España, ha convocado una nueva huelga de facultativos de dos días para este miércoles y este jueves para protestar contra el Estatuto Marco que el Ministerio de Sanidad negocia con los sindicatos mayoritarios en el ámbito sanitario y para el que el pasado 15 de diciembre se alcanzó un preacuerdo verbal que evitó una huelga convocada inicialmente para finales de este mes de todo el personal del Sistema Nacional de Salud.
Tras las tres huelgas médicas del año pasado, la útlima de las cuales durante cuatro días consecutivos en plena ola de gripe, la primera convocatoria de este 2026 ha sido impulsada por los sindicatos autonómicos que integran Apemyf. Unos 175.000 facultativos de todo el país —dos de cada tres— han sido llamados a secundar el paro a través de alguna de las organizaciones médicas de Apemyf, en comunidades como Madrid, Cataluña, País Vasco, Galicia, Navarra, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Asturias, así como todos los médicos de Atención Primaria, según han explicado los convocantes.
Los primeros datos de seguimiento publicados han sido los de Galicia, donde según la Conselleria de Sanidade, casi el 20% de los facultativos del turno de mañana han secundado la huelga. En Extremadura y Castilla y León, el seguimiento en los centros de salud no ha llegado al 3%, según los datos facilitados por las autoridades autonómicas. En la Rioja, el gerente del SERIS, Luis Ángel González, ha avanzado que la apertura de los centros de Atención Primaria ha sido «de normalidad y tranquilidad».
A esta nueva huelga de dos días se han unido manifestaciones en varias ciudades, como en Madrid, donde el sindicato de médicos madrileños Amyts ha programado una marcha en la que las batas blancas —un millar según datos sindicales y «pese a los servicios mínimos abusivos»; varios centenares según la Policía— han vuelto a partir a las 10.00 horas desde el Congreso de los Diputados con destino la sede del Ministerio de Sanidad, en el Paseo del Prado. Para este jueves, Amyts ha convocado una concentración a las 10.30 horas en la Puerta Principal del Hospital de La Paz de Madrid.
La portavoz de Apemyf y secretaria general de Amyts, el sindicato médico mayoritario en la Comunidad de Madrid, Ángela Hernández, en declaraciones a la prensa antes de iniciar la marcha en Madrid, ha lamentado que las negociaciones están en un momento «muy delicado porque todo apunta a que el Ministerio de Sanidad va a dar la patada hacia arriba y que lo va enviar al Consejo de Ministros solo con el ok de los sindicatos generalistas y SATSE. Estas mejoras, que no estamos en contra de ellas, a los médicos nos parecen completamente insuficientes porque nos dejan en la misma situación de discrminación y de semiesclavitud que llevamos arrastrando desde que se aprobó el Estatuto Marco en 2003«. Hernández ha asegurado que la reforma elaborada por Sanidad «no fideliza ni atrae» a los facultativos, por lo que las protestas, «no se paran».
Por su parte, en Barcelona, unos 1.000 médicos convocados por Metges de Catalunya —según la Guardia Urbana— han clamado contra la consellera de Salud de la Generalitat, Olga Pané, a grito de «Pané, ¿pa qué?, Pané, pa ná» en la primera de las protestas convocadas, desde la Plaça de Sant Jaume hasta el Parlament de Catalunya. Metges de Catalunya ha cifrado en un 45% el seguimiento de la huelga, mientras la Conselleria de Salud de la Generalitat lo ha hecho en un 6,5%. Este jueves discurrirá otra marcha entre el Centre Corporatiu de l’Institut Català de la Salut y la Unió Catalana d’Hospitals.
En el País Vasco, cientos de profesionales se han concentrado durante la mañana de este miércoles ante el Hospital de Cruces, en Baracaldo (Vizcaya), tras pancartas reivindicativas de «una mesa de negociación y un estatuto marco propios», y han hecho sonar silbatos y han coreado eslóganes como «Paciente escucha, esta es tu lucha», «Guardias localizadas, ni reguladas ni libradas», «Derechos laborales el resto de mortales», entre otros. La delegada del Sindicato Médico de Euskadi y médica de urgencias del centro hospitalario, Ana Santorcuato, ha lamentado que, pese a las movilizaciones que se celebran en diferentes puntos del España, la ministra de Sanidad, Mónica García, «no se da por enterada» y pretende equiparar a médicos y facultativos «al resto de personas trabajadoras» pero «solo en aquellos aspectos que le interesan».
Reclamaciones de los médicos
El objetivo de estos paros vuelve a ser clamar contra el Estatuto Marco que el Ministerio de Sanidad ha prácticamente cerrado ya con los sindicatos del Ámbito de Negociación (SATSE-FSES, CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde) y exigir uno propio para la profesión médica, algo a lo que el Ministerio que dirige Mónica García se niega.
Por su parte, los sindicatos médicos CESM y SMA, responsables de las cuatro jornadas de huelga consecutivas de batas blancas del pasado mes de diciembre, apoyan estas nuevas movilizaciones, sin adherirse. No obstante, todas estas organizaciones sindicales médicas se han aliado en un frente común y preparan nuevas protestas para febrero, sin descartar una huelga indefinida, con las que redoblar la presión sobre el Gobierno y las comunidades para lograr un estatuto específico para estos profesionales.
Los galenos reclaman, entre otras reivindicaciones, un Estatuto Marco propio que regule las condiciones específicas de sus funciones profesionales y una mesa de negociación propia. Asimismo, exigen que las guardias, que son obligatorias en la mayoría de los casos, se pagan por debajo de la hora ordinaria y no tributan para la jubilación, no excedan de las 17 horas seguidas —el borrador de Sanidad contempla un límite de 17 horas siempre y cuando no existan «razones organizativas o asistenciales» para lo contrario—, se paguen al menos igual que hora ordinaria y cuenten para la pensión, además de que sean voluntarias y las horas posteriores de descanso «no se deban».
Respecto a la jornada laboral, los médicos piden que no supere las 35 horas semanales, mientras que el borrador contempla un máximo de 45 de promedio y en cómputo cuatrimestral. Los médicos piden además poder acogerse a jubilaciones anticipadas. Reclaman también una clasificación profesional para médicos (A1+) que recoja la singularidades de su larga formación y responsabidades clínicas.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad, alega que estas peticiones exceden de sus competencias, al afectar de manera directa al desarrollo de las políticas autonómicas de recursos humanos, las condiciones retributivas y los modelos de negociación colectiva, por lo que este lunes pidió por carta a las comunidades que se pronuncien sobre estas y otras reivindicaciones que afectan a competencias autonómicas, como la voluntariedad y la remuneración de las jornadas de guardia, a lo que los consejeros del PP respondieron criticando que Mónica García les traslade a ellos la responsabilidad.
«Esta huelga fue anunciada ya en el mes de noviembre, con el objetivo de que el conflicto médico abierto por la reforma del Estatuto Marco no se enfriara durante el mes de enero, un periodo en el que no existían otras huelgas ni movilizaciones convocadas. La profesión médica ha dicho basta ante el maltrato continuado de las administraciones y mantiene intacta su determinación para seguir movilizándose si no se atienden sus demandas», trasladan desde Amyts.