Este regreso discográfico sirve como punto de partida para el Miami 1990 Tour 2026, ¿sigue habiendo nervios cuando están de gira?
Sí, sí. Tocaremos en auditorios hasta mayo que volveremos a México. Los nervios claro que siguen. Sigue habiendo mucha emoción, mucha ilusión y también mucha inquietud porque para cada gira preparamos temas nuevos, los ensayamos y esperamos la respuesta del público. Hay muchas cosas que te hacen tener cierta inquietud.
No sé si se viven igual las giras ahora que hace 20 años…
(Risas) Igual, igual, no porque el cuerpo no da para más (risas). Antes te diría que después de cada concierto había tiempo para ‘salir a dar un paseo’ (risas), ahora después de los conciertos preferimos dar el paseo ya por la mañana más tranquilitos. Supongo que nos pasa a todos dentro y fuera de la música. Igual que evolucionan los países, evolucionamos nosotros y te adaptas a los cambios de tiempo y edad. Las giras requieren mucho trabajo y es verdad que antes sí que nos apetecía dar ‘ese paseo’, pero ahora ese paseo lo pagas de una forma que no lo pagabas antes (risas).
El disco tiene ciertos tintes nostálgicos, no sé si la música también es eso al fin y al cabo, porque ahora seguro que muchos jóvenes van a sus conciertos porque les escuchaban con sus padres.
Eso es precioso porque nos sigue pasando lo mismo que antes cuando iban a vernos familias enteras y teníamos un público muy intergeneracional, y ahora nos pasa algo parecido y encima ha aparecido un público que no existía hace 28 años, que son los hijos de los que eran entonces nuestros seguidores. Ahora nos encontramos con un reciclaje de público con gente de todas las edades que vienen a los conciertos y se saben todas las canciones porque las han escuchado en su casa desde niños, igual que nosotros escuchábamos a otros artistas en nuestra casa de pequeños y que nos ponía nuestro padre.
Imagino que en la gira estará La Lola… No sé si en algún momento se han planteado dejar de cantarla…
¡No, no, para nada, nunca! Sé que hay muchos artistas que reniegan de algunas canciones, pero nosotros, no, sobre todo porque le debemos muchísimo a esa canción. Pero te debo decir que no es ni mucho menos la canción que más efusividad genera en el público en directo, ¡para nada! Hay canciones que generan más pasión como La taberna del Buda o Brasil, e incluso algunas de este disco nuevo como Miami 1990.
¿Cómo vivieron personalmente el exitazo que supuso esa canción a finales de los 90?
Yo recuerdo que salíamos a la calle y ahí es donde nos dimos cuenta de que la gente nos miraba y nos reconocía. Todo ese tipo de cosas fue como el inicio de que nos estaba cambiando la vida. Y con el paso del tiempo te paras a pensar en que toda la vida ha sido así, hemos sido conocidos la mitad de nuestra vida pero parece que ha sido así siempre. Cuando la gente me pregunta si nos incomoda que nos reconozca, siempre digo que no porque es algo buenísimo y nos sentimos muy afortunados. Como dice Julio Iglesias: “Cada vez que te piden un autógrafo (ahora una foto), es como si te hicieran un pequeño homenaje”.