Valeria Ros vuelve a situarse en el centro del debate televisivo, esta vez para aclarar una incógnita que llevaba unas horas circulando entre la industria y las redes sociales. Su fichaje como nueva colaboradora de (Cuatro) había reavivado las especulaciones sobre una posible salida de La revuelta, el programa de David Broncano en La 1 donde participa de forma intermitente. La propia humorista se ha encargado de zanjar el asunto con un mensaje directo y con retranca: “Lo siento, haters. Creo que me vais a tener que seguir aguantando también en La revuelta”.
La aclaración no es menor. Ros llega al programa de Risto Mejide para cubrir el hueco dejado por Virginia Riezu, que ha puesto rumbo a Zapeando, pero lo hace sin atarse en exclusiva a Mediaset. No ficha por el grupo, sino por el formato, lo que le permite mantener colaboraciones puntuales en otras cadenas. Un matiz contractual que explica por qué podrá compaginar su presencia en Cuatro con sus apariciones en el espacio estrella del access de La 1.
El movimiento, además, encierra una curiosa ironía profesional. Hace ahora justo un año, Valeria Ros vivió la situación inversa: tuvo que abandonar Zapeando porque su trabajo en La revuelta fue considerado incompatible desde Atresmedia. Entonces, la humorista reconocía que aquella decisión le había provocado “mucha pena” y llegó a verbalizar que se quedaba “con los que no me hacen elegir”. Ahora, el escenario se invierte: entra en un programa de Mediaset sin que ello suponga renunciar a TVE, algo impensable en otros tiempos de la televisión generalista.
La continuidad de Ros en La revuelta tampoco ha estado exenta de ruido desde el inicio del programa. Sus primeras apariciones fueron duramente criticadas por una parte de la audiencia, un episodio que ella misma relativizó con el tiempo. “Hubo un hate horrible, pero luego me di cuenta de que ponen a caldo a todo el mundo”, explicó en su día, asumiendo la polémica como parte del ecosistema del programa y del humor contemporáneo. De hecho, siempre ha insistido en que su colaboración con Broncano nunca ha sido fija ni prioritaria, sino un “extra en comedia” al que acude cuando la agenda se lo permite.
Lo siento haters! Creo que me vais a tener que seguir aguantando también en @LaRevuelta_TVE ?
— Valeria Ros (@VALValeriaRos) January 13, 2026
Ese planteamiento flexible es el que le posibilita ahora sumar Todo es mentira a su currículum sin cerrar otras puertas. Su estreno en el programa de Risto Mejide está previsto para el próximo lunes 19 de enero, mientras que en La 1 seguirá apareciendo “de vez en cuando”, siempre que el equipo lo considere oportuno. Una fórmula que refleja también un cambio de paradigma: menos exclusividades férreas y más circulación de talentos entre cadenas, especialmente en el terreno del humor y la tertulia.
Con este movimiento, Valeria Ros consolida una posición singular en la televisión actual: la de una cómica capaz de transitar entre la pública y la privada, entre el entretenimiento y la actualidad, sin quedar atrapada en las viejas guerras de bloques. Y, de paso, deja claro que, al menos por ahora, no piensa desaparecer de La revuelta, pese a quien pese.
Valeria Ros vuelve a situarse en el centro del debate televisivo, esta vez para aclarar una incógnita que llevaba unas horas circulando entre la industria y las redes sociales. Su fichaje como nueva colaboradora de (Cuatro) había reavivado las especulaciones sobre una posible salida de La revuelta, el programa de David Broncano en La 1 donde participa de forma intermitente. La propia humorista se ha encargado de zanjar el asunto con un mensaje directo y con retranca: “Lo siento, haters. Creo que me vais a tener que seguir aguantando también en La revuelta”.