Prof. Morandé analiza estrategia de seguridad nacional de Trump

Para el Presidente de Estados Unidos, su país debe volver a ser la súper potencia mundial. Así se explicaría la manera reactiva con que el Mandatario ha enfrentado los cambios en la arena internacional.

El segundo mandato del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha caracterizado no solo por la persecución que inició contra el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, lo que -como ya bien se sabe- culminó el pasado 3 de noviembre con su detención.  A este hecho le ha precedido una agenda caracterizada por el proteccionismo comercial, el endurecimiento en materia de inmigración y una serie de medidas legislativas controversiales.

Para conversar sobre estos temas y muy especialmente sobre la nueva estrategia de seguridad nacional que está liderando el Presidente Trump, el Profesor Emérito del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, José Morandé Lavín, se reunió, entre otros, con académicos, alumnos y asesores ministeriales.

El académico destacó que al revisar las distintas propuestas o programas de política exterior de las diferentes administraciones norteamericana, desde 1980 hasta hoy día, “la verdad es que nunca me había encontrado con una declaración tan significativa y contundente como la que propone Trump”.

Y agrega que la estrategia de seguridad nacional estadounidense siempre se ha caracterizado por ser muy dura en materia de política exterior, muy marcada por lo que se vive a nivel de política global.

“Me refiero a los nuevos actores que han surgido en la arena internacional, con mucha presencia y fuerza. Particularmente me estoy refiriendo a la competencia, en este caso, de China. Asimismo, el mundo nos muestra un cambio de época bastante significativo. El período de auge del mundo liberal global no es que haya desaparecido, sino que se ha vuelto mucho más desafiante. Ello no justifica, pero sí explica que la actitud, la propuesta de Trump, es reactiva a esa realidad sistémica”, afirmó.

A mayor abundamiento, el profesor Morandé explicó que nos enfrentamos a una estrategia internacional muy acorde con lo que se generó después de la Guerra Fría, que en una primera etapa se caracterizó por el papel protagónico que jugó Estados Unidos.

“Pero no se contaba con que los valores de la democracia, de la institucionalidad internacional y del multilateralismo, se iban a deteriorar con el tiempo, haciendo surgir el descontento y el sentimiento de menaza que  dice representar Trump y sus seguidores, y que no solo afectó el contexto doméstico de Estados Unidos, sino que también se posicionó en el sentir internacional”, explicó el prof. Morandé.

Es importante tener en cuenta -independiente que nos guste o no, en materia de estilo, contenido, etc.- que el sentimiento norteamericano está cobrando mucha fuerza, así como también lo hace el potencial que hay detrás de los liderazgos de las grandes potencias.

“America First”

La idea central y slogan de campaña de Trump, «America First», está siempre presente, ayer y hoy, en sus programas de gobierno.

“Este documento no es solo una hoja de ruta, sino que refleja el pensar de Trump, para quien los anteriores mandatarios perdieron el foco de la primacía que tenía el país como principal potencia del mundo, etc. Por lo que él responde con una exacerbación de ese nacionalismo. La prioridad del mandatario es seguir desarrollando cada dimensión de la fuerza nacional, con la idea que América sea cada vez más segura, más rica, más libre y más poderosa que antes”, destacó.

Finalmente, el prof. Morandé señaló que el propósito de la política exterior de Estados Unidos está fuertemente ligada a la protección de sus intereses nacionales centrales y a los principios que apelan a los valores tradicionales que también están presentes en la historia de la política exterior de Estados Unidos, particularmente que se identifican con el pensamiento idealista liberal.