La diseñadora y empresaria Vicky Martín Berrocal ha iniciado el año con una decisión tan sencilla como dejar de fumar tras 39 años. Lo compartió en un vídeo en Instagram, donde, con su tono directo y sin rodeos, explicó los motivos que la han llevado a romper con un hábito que ya no encajaba con la mujer que es hoy.
Lejos de plantearlo como un propósito impuesto o una moda saludable, Martín Berrocal habló de independencia y de voluntad. “Estaba harta de que algo pudiera conmigo”, reconoció, dejando claro que su decisión nace del deseo de no depender de nada que condicione su libertad. Un mensaje honesto que volvió a reforzar la conexión con una comunidad que valora su manera de expresarse sin filtros.
Una decisión consciente
“¿Por qué he dejado de fumar? Porque estaba harta de que algo pudiera conmigo”. Así comienza su reflexión, dejando claro que la clave de este paso no está en la presión externa ni en una moda saludable, sino en la necesidad de romper con cualquier forma de dependencia.
“No quiero depender del tabaco, no quiero depender de un tío, no quiero depender de nada”, afirma, trasladando el gesto a una idea de libertad personal. En su discurso no hay reproches ni dramatismos. Hay cansancio. La sensación de haber llegado a un punto en el que ciertas dinámicas dejan de encajar con la persona que hoy es.
Cuando fumar dejó de tener sentido
Vicky Martín Berrocal recurre también al paso del tiempo para contextualizar su relación con el tabaco. Recuerda sus comienzos como fumadora, cuando los cigarrillos se vendían por unidades y fumar estaba ligado a una estética propia de otra época.
Aquello que entonces podía resultar “cool” o incluso divertido hoy carece de sentido. “Eso pasó de moda”, afirma con naturalidad, dejando claro que ella también ha evolucionado. Más que renunciar al pasado, la diseñadora subraya cómo cambian los códigos y las prioridades. El tabaco, presente durante años en su rutina, ya no encaja en la manera en la que hoy se relaciona con su cuerpo y con su tiempo.
El poder de elegir
Para Vicky Martín Berrocal, el verdadero cambio no está solo en dejar de fumar, sino en el acto de decidirlo. La diseñadora insiste en que dejar de fumar ha sido, ante todo, una elección propia. “Lo más importante es que es una decisión mía”, subraya, poniendo el foco en la fuerza que supone cumplir lo que una se propone.
El abandono del tabaco se produjo a comienzos de año y se ha mantenido desde entonces con firmeza. Un paso que, tras 39 años fumando, refuerza la idea de una decisión meditada y consciente.
Un cambio que va más allá del tabaco
Este paso se suma a otros cambios visibles en su estilo de vida. En los últimos años, Vicky Martín Berrocal ha apostado por hábitos más saludables, incorporando el ejercicio físico de forma regular y una alimentación supervisada por un nutricionista.
Caminar, entrenar y mantenerse activa se han convertido en herramientas de bienestar, no en obligaciones. Del mismo modo, la alimentación se aborda desde el equilibrio y la constancia, lejos de fórmulas rápidas o planteamientos restrictivos. No se trata de transformar el cuerpo desde la exigencia, sino de escucharlo. En ese proceso, dejar de fumar aparece como un gesto coherente, alineado con una manera más amable y consciente de cuidarse.
Una confesión que conecta
La reacción de sus seguidores no se hizo esperar. El vídeo recibió una oleada de mensajes de apoyo y reconocimiento, muchos de ellos de personas que se sintieron identificadas con la dificultad de abandonar un hábito tan arraigado. Más que el gesto en sí, lo que conectó fue la forma de contarlo: sin superioridad moral, sin lecciones, desde la honestidad.
A lo largo de los años, Vicky Martín Berrocal ha construido una imagen pública reconocible por su cercanía y su manera directa de comunicar. Diseñadora y empresaria, pero también comunicadora, ha extendido ese discurso personal a todos los terrenos que pisa, incluso a aquellos que quedan fuera del ámbito de la moda.
La respuesta final no admite rodeos. “Porque es malo”. Con esa frase, Vicky Martín Berrocal deja claro que el cuidado personal no necesita adornos ni justificaciones. No es una tendencia ni un propósito pasajero, sino una elección, una manera de volver a elegirse a sí
misma.