Enero es el mes de los buenos propósitos y dejar de fumar es uno de los más habituales. De hecho, 7 de cada 10 fumadores quieren dejar el tabaco y cuatro de cada diez lo han intentado alguna vez en la vida. Son muchas las personas que deciden dar el paso en estas fechas porque tienen todo un año para lograrlo. Según las últimas encuestas nacionales, “el 26% de la población española entre los 15 y los 64 años fuma a diario. Se trata de un hábito que “mata cada año en España a 56.000 personas y, cada semana, a más de 1.000”, desvela Carlos A. Jiménez-Ruiz, doctor en Medicina, especialista en Neumología y experto en tabaquismo. “No es que el tabaco mate por sí solo pero sí está detrás de las enfermedades más prevalentes de nuestro país”, avisa. 

De hecho, este hábito “mata por tres grupos de enfermedades, que son las pulmonares, las tumorales y las cardiovasculares”. Tal y como informó el experto en un acto celebrado en Madrid y organizado por Adamed, “el 85% de las personas que padece enfermedad obstructiva crónica la padecen porque han sido o son fumadores. Además, el tabaco está relacionado con la aparición de tumores como el de laringe, pulmón o vejiga. Así, señaló, “el 90% de los pacientes con cáncer de pulmón son o han sido fumadores, por lo que si no hubieran fumado es probable que no hubieran padecido esta enfermedad”. 

En cuanto a las enfermedades cardiovasculares, el tabaquismo es el segundo factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares. El consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno se encuentran entre las principales causas de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo, y contribuyen aproximadamente al 17% de todas las muertes por ECV, lo que equivale a más de tres millones de personas cada año.

“El tabaquismo es la enfermedad más peligrosa para nuestro corazón y nuestra salud cardiovascular, multiplicando entre dos y ocho veces el riesgo de infarto. Las nuevas formas de consumo tabáquico como el cigarrillo electrónico (vapeadores), tabaco calentado, cachimbas, bolsitas de nicotina (Snus)… no anulan ni reducen este riesgo. Es fundamental ayudar y apoyar con herramientas y medidas a las personas que fuman para acabar con esta enfermedad y mejorar su salud”, comenta José Abellán, Cardiólogo Intervencionista en el H. Santa Lucía, Cartagena.

En opinión de Jiménez, “el tabaquismo es y debe verse como una enfermedad crónica con una alta prevalencia”. 

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Alta adicción y dependencia 

En cuanto a la tasa de éxito a la hora de dejar de fumar, la realidad es que no son muy positivas. “Un fumador que quiere dejarlo y hace el intento por sí solo, sin ningún tipo de ayuda ni apoyo psicológico ni médico ni tratamiento farmacológico tendrá un éxito del 5%, es decir, que de cada 100 que lo hacen así, sólo 5 lo consigue al año”. En el caso de los pacientes que acuden a un experto en tabaquismo y que lo combinan con un tratamiento farmacológico el éxito aumenta hasta un 50%, es decir que de 100 personas que intenta dejar de fumar de esta forma, 50 lo consigue”. 

Esto ocurre porque el tabaco es una de las drogas más adictivas que existen. Como explicó el neumólogo, ”el tabaquismo es una enfermedad crónica que produce dos dependencias, la psicosocial y psicológica, por estímulos sensoriales asociados al consumo de tabaco, que hace que el fumador sienta ganas de fumar, y porque hay personas que creen que no pueden superar el estrés de las vida diaria si no fumaran”. 

Por otro lado está la dependencia física por la nicotina. La nicotina es, señaló el experto, “una droga con una altísima capacidad adictiva. Si medimos la capacidad de crear adición de la nicotina en comparación con la cocaína vemos que el tabaco tiene 5 veces más capacidad de crear adicción que la cocaína”. Cuando un fumador quiere dejar de fumar “deja de introducir nicotina en su cuerpo y padece el síndrome de abstinencia y hace que este nervioso, que quiera fumar, que sude… por eso es clave el que el tratamiento del tabaquismo sea la combinación de apoyo psicológico y asesoramiento para combatir la dependencia y el tratamiento farmacológico, que sirve para combatir el síndrome de abstinencia”. 

Nuevo tratamiento para dejar de fumar

Durante el acto celebrado en Madrid, se presentó un nuevo medicamento de prescripción médica en solución oral para dejar de fumar. Indicado en adultos para el tratamiento de la dependencia tabáquica y la reducción de la ansiedad de la dependencia a la nicotina en fumadores adultos que estén dispuestos a dejar de fumar. Su objetivo final es el abandono permanente del consumo de productos nicotínicos.

Este fármaco en solución oral, que aporta una nueva forma farmacéutica como alternativa para el tratamiento del tabaquismo tiene una duración de 25 díasEl medicamento se presenta en único envase multidosis, que es suficiente para el tratamiento completo de 25 días, donde el contenido de la solución es de 22 ml, que corresponde a un mínimo de 100 dosis (presiones)

Este fármaco, Recigarum (financiado en 2023 en otro formato), se trata de una solución oral que viene presentada en una bomba dosificadora, donde cada dosis (accionamiento de la bomba) suministra 0,19 ml de solución, que contiene 1,5 mg del principio activo; es decir, lo equivalente a un comprimido homólogo.