Erfan Soltani, residente de Fardis, Karaj, una ciudad a poco más de 44 kilómetros de la capital iraní de Teherán puede ser la primera persona ejecutada por el régimen por participar en las protestas.
La organización de derechos humanos iraní, Hengaw avisaba a principios … de esta semana que este joven de 26 años se enfrente a una «inminente ejecución de la pena de muerte tras un proceso judicial rápido y opaco».
Según un miembro de la ONG en conversación con ABC, la familia de Soltani se enteró cuatro días después de su arresto de que la ejecución está prevista para este miércoles. «A su familia se le ha negado el acceso a información sobre los cargos, el expediente o los procedimientos judiciales», comentan. La única información que el régimen compartió con la familia es que fue arrestado por participar en las manifestaciones.
El joven fue arrestado en su domicilio el pasado jueves 8 de enero, por haber participado en las protestas en su pueblo natal, Fardis. Cuatro días después, el lunes 12, se notificó a la familia que se había programado su ejecución.
Desde Hengaw aseguran que la rapidez con la que se ha sentenciado a este joven «nunca lo habían visto. En tan solo cuatro días han juzgado y sentenciado a este chico. Por lo que sabemos hay más de 5.000 detenidos en esta zona de Irán que pueden correr la misma suerte«.
Fuentes oficiales iraníes aseguran que existe pena de muerte en el país, «como en muchos otros país», y que es posible que se lleven a cabo ejecuciones.
Soltani durante sus días en la prisión de Karaj se ha visto privado de sus derechos más básicos, como el acceso a asistencia jurídica y el derecho a la defensa.
Sin defensa
La hermana de Erfan, que según Hengaw es abogado, ha intentado llevar el caso a través de canales legales, per las autoridades les han impedido acceder al expediente del caso.
Como consecuencia de los cortes y bloqueo de Internet, que desde hace seis días ha ocasionado un apagón informativo sobre lo que está ocurriendo en el país persa, no hay información de la situación de Soltani. Las restricciones a las comunicaciones, incluido un apagón de internet, han obstaculizado el flujo de información en Irán. El servicio telefónico se había restablecido y ya se podía hablar con los teléfonos fijos y móviles, pero internet aún enfrentaba restricciones
Amenaza de Trump
En una entrevista con CBS News el martes, Trump prometió «medidas muy contundentes» si Irán comenzaba a ahorcar a manifestantes, pero nuevamente no dio más detalles. «Si los ahorcan, veremos algunas cosas», dijo Trump.
Según la Sociedad de Derechos Humanos de Irán, con sede en Noruega, los ahorcamientos son habituales en las cárceles iraníes. En otras ocasiones, a los presos condenados a muerte en Irán se les suele conceder un último momento con sus seres queridos.
as protestas comenzaron el 28 de diciembre por la depreciación de la moneda y se han convertido en manifestaciones más amplias y en demandas de la caída del sistema clerical. Las autoridades iraníes han adoptado una doble estrategia: reprimir las protestas y, al mismo tiempo, declarar legítimas las protestas por los problemas económicos. Hasta el momento, no hay indicios de fractura en la élite de seguridad que puedan derrocar al sistema clerical en el poder desde la Revolución Islámica de 1979.